“No debemos trabajar para los ‘rankings’”

Para el rector de la U. Nacional, Moisés Wasserman, el factor más claro para figurar en los escalafones es el gasto por estudiante. El rector de la U. de los Andes, Carlos Angulo Galvis, insiste en que para hacer las cosas bien, los recursos son una condición necesaria.

La semana pasada concluyó en Cartagena la Conferencia Regional de Educación Superior. La declaración que salió de esta reunión deberá convertirse, junto al Plan Decenal de Educación, en la hoja de ruta para las universidades colombianas de cara al siglo XXI. Moisés Wasserman, rector de la Universidad Nacional, y Carlos Angulo Galvis, rector de la Universidad de los Andes, dialogaron sobre el presente y el futuro de la educación superior en Colombia.

Se habla mucho de la mercantilización de la educación superior. ¿Cómo frenar esa tendencia?

Carlos Angulo Galvis: la preocupación fundamental es que la globalización y masificación de la educación no conduzca a disminución en calidad. Tanto universidades nacionales como extranjeras están ofreciendo programas deficientes, pero que desde el punto de vista económico son atractivos para ellas.

Moisés Wasserman: no se si tenemos uñas para impedir que entren programas de muy baja calidad. Internet es algo tan abierto y popular que se encuentran ofertas de todo tipo. Se necesita una labor educativa para que los estudiantes no caigan en trampas.

¿Colombia necesita apostarle a la educación pública o a la privada?

Wasserman: creo que hemos venido oscilando entre un esquema y otro. En una época la universidad privada llegó a tener 70% de la matrícula, ahora estamos en un 50-50. En mi opinión es bueno este equilibrio, insistiendo mucho en que la oferta sea de calidad.

Angulo: más que hablar de pública o privada, deberíamos hablar de universidad de calidad y eso es costoso.

En Colombia no existe un sistema de becas. ¿Eso no es una deficiencia?

Wasserman: hay pocas becas. Existe un sistema de becas doctorales en Colciencias, pero muy limitado. Está Colfuturo con un sistema de becas condonables parcialmente. Pero no hay un sistema nacional de becas como en otros países. Aunque las públicas cobramos matrículas muy bajas y es la manera como el Estado beca a estudiantes. Nuestras becas están diseñadas para el posgrado; este año hemos invertido más de $6.000 millones.

Angulo: si bien las becas son muy deseables, en un país con recursos económicos limitados se deben considerar diferentes fuentes de financiación, por un lado becas y por otro préstamos.

El país tiene 30% de cobertura en educación superior, ¿se está haciendo todo lo que se puede?

Wasserman: es una cuestión de prioridades. Obviamente el país tiene problemas económicos, pero si me preguntaran, daría mayores presupuestos a educación.

Angulo: claro que uno siempre puede decir que se puede hacer más. El tema es que los recursos son limitados. Creo que el Gobierno está bien enfocado en crear estándares para la calidad: acreditación, exámenes de Estado, observatorio laboral, seguimiento a grupos de investigación.


Wasserman: un peligro que tiene el sistema es trasladar la iniquidad al posgrado. Alguien que estudió con préstamo puede tener dificultades para acceder a un posgrado porque debe salir a pagarlo. Y la norma apunta a tener un posgrado para acceder a algunos cargos directivos en la economía y la sociedad. Es un problema por abordar. En Chile, que optó por un sistema de préstamos, el pago se posterga hasta después del posgrado.

Angulo: se podría trabajar en congelamiento de deuda y también en articulación de posgrados a pregrados.

¿Es una realidad o una percepción social que los altos cargos terminan en manos de ex alumnos de las privadas más prestigiosas?

Wasserman. es una percepción pero tal vez hay mitos alrededor. No es algo tan claro como a veces se dice. Sí creo que el salario al egresar es más alto para los estudiantes de las privadas. Eso lo mostró el Observatorio Laboral.

Angulo: esa selección tiene que ver sobre todo con la realización de estudios en el exterior más que con la universidad en la que se completó el pregrado.

¿Vale la pena creerle a los ‘rankings’?

Wasserman: a mí no me gusta poner a las universidades en competencias de ese estilo. Pero casi que es inevitable en este mundo la comparación. Me alegra que universidades colombianas figuren en cualquier ranking, pero no creo que debamos trabajar para el ranking, es algo que se da si uno hace las cosas bien. Es muy claro que el factor más importante para figurar en un ranking es el gasto per cápita.

Angulo: lo fundamental es ser y eso implica hacer las cosas bien. El ranking es el parecer. Lo que es importante anotar es que están íntimamente ligados a la inversión en educación. Escuché que el presupuesto de la Escuela de Medicina de Harvard es igual al presupuesto en investigación de todo el Gobierno chileno. Eso explica por qué está en el primer lugar y por qué va a seguir en el primer lugar. Por otro lado, la investigación se hace con doctorados. La Universidad de Sau Paulo tiene 12.000 estudiantes doctorales. Colombia tiene alrededor de mil.

En Cartagena se hizo un llamado a la integración entre universidades latinoamericanas para ganar competitividad. ¿Cómo lograrlo?

Wasserman: ¿Le parece que están mal articuladas las norteamericanas y europeas? A veces nos vamos a buscar la moneda donde hay luz y no donde se perdió. Ellos tienen dinero y articulación. Es iluso pensar que vamos a ser tan avispados que vamos a hacer sin plata lo que ellos hacen con mucho dinero.

¿Pero cómo integrarnos a una región cuando para un estudiante es casi imposible trasladarse entre dos universidades bogotanas?

Wasserman: eso hay que resolverlo. Los sistemas de calidad van dirigidos, tarde o temprano, a que podamos reconocer en forma automática el trabajo que hace un estudiante en una universidad.

Angulo: nosotros tenemos un programa de intercambio con la Nacional. Aún no hay grados conjuntos, ojalá lo podamos hacer, pero cursos que toma un estudiante de la Nacional en los Andes, o viceversa, es habilitado inmediatamente.

Un tema recurrente, casi un lugar común, es la necesidad de repatriar cerebros y evitar la fuga ¿Tiene sentido seguir hablando de esto?

Angulo: lo fundamental es ofrecer condiciones de trabajo adecuadas a las personas que se van a formar en el exterior. Ese es un reto grande que tenemos las universidades, la industria y el país. En cuanto a la diáspora, lo deseable es que regresen. Pero si se van a quedar afuera uno los puede aprovechar estableciendo nexos.

Wasserman: en una época consideramos un traidor a todo el que se iba, ahora pasamos a una época en que consideramos un bobo al que se regresaba. Creo que el desarrollo de un país depende de la gente que está en el país. Tenemos que ofrecerles al menos algo equivalente a lo que ofrecen en otros lugares. A veces pensamos muy parroquialmente.


Decía el ex rector de la UNAM, de México, Juan Ramón de la Fuente, que Latinoamérica vive en los suburbios de la sociedad del conocimiento...

Angulo: para hacer las cosas bien, los recursos son una condición necesaria aunque no suficiente. Si se hacen esfuerzos para aumentar ese flujo, no vamos a permanecer al margen de la sociedad del conocimiento. No sería tan apocalíptico.

Wasserman: Juan Ramón seguramente lo dijo porque es importante dramatizar para llamar la atención. Pero creo que hay ejemplos en el mundo menos desarrollado, de países que han encontrado nichos específicos donde sus desarrollos son de frontera. Colombia puede apuntarle a esto.

¿Cuál es el mayor desafío que tiene los Andes y la Nacional?

Angulo: buscar la forma en la cual las mentes más brillantes del país puedan acceder a la Universidad de los Andes en esquemas de apoyo financiero. Eso significa conseguir recursos. Tenemos el programa ‘Quiero estudiar’ que apunta a esa dirección. Ya tenemos 500 estudiantes, que no es nada para las necesidades del país, pero tenemos una meta es llegar en 2010 al 10% de la población universitaria.

Wasserman: nosotros tenemos una noción de equidad muy importante. El 80% de nuestros estudiantes tienen ingresos familiares inferiores a dos salarios mínimos. Nuestra visión es darle al máximo posible de jóvenes colombianos una educación de altísima calidad.

En Venezuela la cobertura aumentó con Chávez 216%. Algunos expertos lo alaban, otros lo cuestionan. ¿Calidad o cobertura?

Wasserman: tener el doble de estudiantes no se consigue, como alguien propuso alguna vez, habilitando dos jornadas. Cierto que Venezuela tiene una cantidad de recursos, pero yo esperaría un poco para ver los resultados de esta red de universidades.

Angulo: la limitación más grande que tenemos las universidades está en los profesores. ¿Cómo puede un país aumentar la cobertura sin haber hecho un programa de formación docente? Tengo mis dudas de que funcione.

¿Las universidades ofrecen programas que no son pertinentes ni para el país ni para los estudiantes?

Angulo: creo que hay mucha desinformación. Si uno mira la prensa, y ve la orgía de avisos que se publican y los programas tan esotéricos, uno se pone en el papel del estudiante que quiere hacer una carrera y encuentra dificultades para elegir. Debe haber más claridad en el mercado y esto se puede lograr indicando los niveles de calidad, divulgando adecuadamente los resultados de Ecaes y a través del Observatorio Laboral del Ministerio.

Wasserman: hay que dar señales. Pero una de las cosas muy importantes para decidir una carrera es la vocación. Hay que reconocerle a los jóvenes ese derecho.

Perfiles de rectores

Carlos Angulo Galvis es ingeniero civil egresado de la U. de los Andes; Bachelor of Science in Civil Engineering de la Universidad de Pittsburgh y Máster of Science in Civil Engineering de esta misma institución. En 1997 fue elegido como rector de la Universidad de los Andes.

Moisés Wasserman Lerner es químico egresado de la U. Nacional. Posee un doctorado en Bioquímica de la Universidad Hebrea de Jerusalén y un posdoctorado de la Universidad del Estado de Nueva York Stony Brook. Entre 1995 y 1998 fue director general del Instituto Nacional de Salud (INS). Desde mayo de 2006 ejerce el cargo de rector de la Universidad Nacional.

Temas relacionados

 

últimas noticias

El dinero sí da felicidad

Nissan Sentra SR: renovado y deportivo