“No quiero obsesionarme”

<p>La pesista Ubaldina Valoyes no tuvo buena actuación  en Atenas. Ahora busca cambiar la historia.</p>

Ubaldina Valoyes, como cada uno de los otros 65 deportistas colombianos que estarán en los Olímpicos de Beijing, sueña con subir al podio y colgarse la medalla de oro. Sin embargo, ella tiene una motivación adicional: su hijo Dineiser, de ocho años, a quien no ha podido ver crecer por entrenar.

“Él es quien me da fuerzas para luchar. No tenerlo a mi lado es muy duro, pero espero que todos estos esfuerzos valgan la pena”, dice la pesista nacida en Quibdó, Chocó, el 6 de julio de 1982.

Cuando era niña, Ubaldina y su familia se radicaron en Apartadó, Antioquia, en donde ella practicaba los lanzamientos de bala y de disco. Hasta que un día el técnico Marcelino de Frade la vio y le recomendó que probara en las pesas, pues tenía el biotipo.

Entonces comenzó una exitosa carrera, en la que ha sido varias veces campeona nacional, bolivariana, suramericana y panamericana. “Ya después me motivé con los viajes, los triunfos y la posibilidad de salir adelante. Decidí que esto era lo mío”, señala Ubaldina, la segunda de tres hermanos.

Cuando cursaba bachillerato en el Colegio Cooperativo se trasladó a Medellín y allí pulió su talento, al punto de que en 2004 participó en los Olímpicos de Atenas. “Esa es una cuenta que tengo pendiente. Iba muy ilusionada, me había preparado bien, pero los nervios me traicionaron, me desconcentré, me sentí insegura y no controlé la técnica”, recuerda la pesista, que cumplirá 26 años dentro de un mes.

Pero con la madurez que dan los años, y que tanto vale en el deporte, Ubaldina señala que esa experiencia le debe servir para no volver a fallar: “Sentí demasiada presión, fatiga. Incluso, la barra me cayó encima y me lastimé. Por eso ahora he trabajado mucho la parte mental, no quiero obsesionarme, simplemente dar lo mejor de mí y ya. Si eso alcanza para lograr la medalla, perfecto”.

Luego de su participación en Grecia, la chocoana decidió cambiar de aire y aceptó una propuesta del IDRD para competir por Bogotá. En la capital comenzó sus estudios de Tecnología del Entrenamiento Deportivo en la Fundación Universitaria del Área Andina, “porque hay que pensar en el futuro y uno en Colombia vive del deporte, pero no puede hacer plata suficiente para el futuro. Mi idea es seguir en este medio, para aplicar todo lo que he aprendido durante 10 años de carrera”, asegura la pesista, quien recuerda siempre a Apartadó, donde viven su mamá, María Melba Cuesta, y su hijo, a quien espera llevarle una medalla olímpica de regalo.

Sobre sus rivales directas en los Olímpicos, Ubaldina asegura que “serán una china, que es la actual campeona; una rusa y la tailandesa. Sin embargo, nuestros equipo tiene opción con todos los muchachos, seremos cuatro mujeres y seis hombres, todos con buenas posibilidades de podio”.

Y es que ni ella ni sus compañeros se han desmotivado por las largas concentraciones y las exigentes prácticas a las que los somete el técnico búlgaro Gantcho Karouskov. “Uno muchas veces entra en crisis, porque se cansa de tanto viaje, de ir del hotel al gimnasio y del gimnasio al hotel, pero el grupo le levanta el ánimo, lo saca adelante, esa es la importancia del equipo, porque una vez uno sale a la tarima, ya le toca responder solo, allá arriba no hay ayuda”, puntualiza Ubaldina.

En cifras

66 son los deportista colombianos clasificados a los Juegos Olímpicos de Pekín, que comienzan el 8 de agosto.

1.51.21 minutos fue la marca con la que Julio César Galofre detuvo el cronómetro en los 200 metros libres para ganar su cupo a Pekín.