Ofensiva contra el robo de cable

Polémica por aumento de exportaciones de cobre relacionadas con el hurto de redes.

Los constantes robos de cable de cobre en Colombia y el aumento de las exportaciones del material, son dos de los factores que tienen en alerta a los gremios e industriales del sector de telecomunicaciones y al Gobierno, en cabeza de la ministra de Comunicaciones, María Del Rosario Guerra.

Y lo están porque las cifras son contundentes: las pérdidas para las empresas prestadoras de servicios de telecomunicaciones llegaron a $36 mil millones en 2007, y en lo que va de 2008, en compañías como ETB el detrimento ha sido de $2.000 millones. Cifras similares informaron Colombia Telecomunicaciones y EPM, manifestó Guerra.

La mayor preocupación provino de una reunión privada que sostuvieron los protagonistas del sector con funcionarios del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo a comienzo de la semana. Según los informes del Ministerio, las exportaciones de cobre —elemento que tienen una buena cotización en el mercado internacional venían aumentando en los últimos tres años y en el 2007 sumaron 49.900 toneladas, una cifra récord para el renglón.

“Observamos ese panorama, y junto con la Policía, la Fiscalía, los gremios y el Mincomercio vamos a  mirar si esas exportaciones aumentaron producto del robo del cable de cobre. Acordamos que las empresas deben transar la chatarra que venden a través de la Bolsa Nacional Agropecuaria (BNA), para que demuestren su origen y que la exportación sea trasparente”, aclaró la Ministra.

Sin embargo, el presidente de la Asociación Nacional de Exportadores (Analdex), Javier Díaz, recordó que el sector se ha venido formalizando con comercializadores internacionales: “Hay unas 12 empresas afiliadas que han hecho inversiones


importantes en procesos tecnológicos y ambientales, que no le compran a nadie que no tenga RUT registrado. No se puede estigmatizar al sector”.

Díaz agrega: “En la reunión se dijo que las pérdidas eran del orden de los $43.000 millones. Eso significa que si todo fuera cobre, serían 1.200 toneladas al año, cuando se exportan cerca de 50.000. Eso muestra que es una cifra insignificante para el sector. Si eso se basara en el material robado, habría trabajo para dos semanas no más y el resto del año no habría nada que hacer”.

Por eso, aunque es un sistema que ya viene funcionando, en el tema de la BNA se busca crear una especie de Bolsa de Metales, para que por ese espacio pasen todas las transacciones del metal dando trasparencia al mercado.

 Andrés Pérez, secretario general de la ETB, manifestó que en el primer semestre del año las pérdidas por ese concepto suman $1.800 millones. “Venimos trabajando con la Fiscalía y la Policía, pero no se ha podido desmantelar las redes, que son carteles. Vemos con perplejidad cómo este país, que no es productor de cobre, exporta más de lo que produce y que provenga de fuentes legales. Por eso, es importante establecer el esquema de seguimiento a ese retal que sale del país y establecer certificados origen”.

Por lo pronto, antes de 15 días, se realizará una nueva reunión donde se pondrán en marcha estrategias para determinar si realmente el crecimiento de las exportaciones de cobre está relacionado con el robo de cable, así como para anunciar la entrega de recompensas por cada denuncia efectiva que sirva para atrapar a los delincuentes.

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