Otro alfil uribista en aprietos

Por ahora, para la Procuraduría, no hay dudas de que Alberto Velásquez sí participó en ofrecimientos a Yidis Medina Padilla.

Como ya lo había hecho con el ex ministro Sabas Pretelt de la Vega, el ministro de Protección Social, Diego Palacio, el ex superintendente de Notariado José Félix Lafaurie, el ex director del DAS Jorge Noguera y el ex viceministro Hernando Angarita, la Procuraduría General de la Nación formuló pliego de cargos en contra de Alberto Velásquez Echeverry, ex secretario general de la Casa de Nariño. La decisión fue tomada el pasado 15 de agosto por el viceprocurador Carlos Arturo Gómez y, en esencia, los cargos contra Velásquez son ya conocidos: su presunta participación en la entrega de prebendas a la condenada ex representante Yidis Medina Padilla, a cambio de su voto a favor de la reelección.

Los señalamientos contra Velásquez se resumen en que, según Yidis Medina, éste la llamó varias veces y fijaron reuniones en las que se habló abiertamente de beneficios burocráticos por el apoyo al proyecto que cursaba en la Comisión Primera de la Cámara de Representantes sobre la reelección presidencial inmediata. Medina Padilla relató que en uno de esos encuentros conversó con el presidente Uribe, quien le habría pedido que votara favorablemente el proyecto, “que eso iba a ser bien para el país y que eso era hacer patria, que hablara con Alberto Velásquez, que Alberto iba a dar algunas ayudas para que se cumpliera y que lo hablado y lo pactado sería cumplido”.

Precisamente, se acusa a Alberto Velásquez de haber intercedido ante el gerente de la ESE Luis Carlos Galán de Barrancabermeja, Faruk Urrutia, para que recontratara a un tío político de Yidis Medina, un médico ginecólogo llamado Eduardo Esquivel. Contó Yidis Medina que al fax de la oficina de Velásquez llegó una respuesta inmediata de Urrutia, en el sentido de que Esquivel sería reincorporado a la ESE y que dicha notificación fue exhibida por el congresista Armando Benedetti con la siguiente consigna: “Sí ve que el Gobierno sí es bueno y sí ayuda”. Esta semana se conoció, sin embargo,


que la investigación que adelantaba la Corte Suprema en contra de Benedetti por el escándalo de la yidispolítica fue archivada.

Por último, la ex parlamentaria confesó que Alberto Velásquez le ofreció un consulado y también un cargo en la Red de Solidaridad en Barrancabermeja, lo cual determinó el nombramiento de Jairo Alonso Plata, un recomendado de Yidis. Tras la salida de Velásquez del Gobierno, aseguró Medina, el nuevo secretario general, Bernardo Moreno, habría quedado “comprometido” para hacer cumplir las supuestas ofertas que desde la Casa de Nariño le hicieron a la ex congresista, quien ha sido reiterativa en señalar que quienes le hicieron los ofrecimientos fueron Sabas Pretelt de la Vega, Diego Palacio y Alberto Velásquez.

Durante el proceso, Velásquez ha reconocido que sí se reunió con Yidis Medina, pero que el reingreso del médico Esquivel a la ESE de Barrancabermeja no tuvo nada que ver con el tema de la reelección. Explicó que a Esquivel se le venía renovando el contrato desde el año 2003 en ese centro médico y que su vinculación a éste databa de 1994. En relación con otro nombramiento en la Red de Solidaridad, el ex funcionario manifestó que sólo se limitó a tramitar una cita con el jefe de esa dependencia, Luis Alfonso Hoyos. Sus explicaciones no fueron satisfactorias para la Procuraduría, que en su providencia sostiene que Velásquez se excedió en sus competencias y desplegó una campaña con el propósito de que se aprobara la reforma constitucional.

El asedio a Yidis Medina fue abrumador, dice el organismo de control: llamadas telefónicas, visitas al despacho, intermediaciones de allegados, etc. “Finalmente, sucumbe la voluntad de la parlamentaria Medina, no a la fuerza de la retórica de la argumentación, sino a los ofrecimientos particulares que le hacen los funcionarios, entre ellos Velásquez”. Según el Ministerio Público, la justificación del ex secretario de Palacio en el tema del médico Eduardo Esquivel resulta de una simpleza inadmisible, al establecerse que el contrato coincide con la época del trámite del acto legislativo y porque las directivas ya le habían notificado a Esquivel que no volvería a ser contratado.

Como cosa curiosa, la supuesta intercesión de Velásquez para que se reintegrara el médico Esquivel ocurrió un día antes de la polémica votación del 4 de junio de 2004, cuando por estrecho margen fue aprobada la reelección presidencial. Así las cosas, esta semana fue particularmente movida en el tema de la yidispolítica: Alberto Velásquez fue llamado a indagatoria por la Fiscalía y deberá responder si fue cierto lo que dice la ex congresista sobre su participación en ofertas burocráticas.

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2008-08-24T20:13:00-05:00

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