“Quería ser cantante”

La viceministra del Interior, María Isabel Nieto, es negada para la cocina. Dice que no ve ninguna hecatombe y piensa que el personaje que salió muy bien librado de la justicia fue el ex presidente Ernesto Samper.

¿De qué se defiende?

De las malas energías.

Lo mejor de su nuevo jefe.

Que es un hombre directo, sabe mucho de este oficio y creo que puedo aprender mucho.

¿Alguna vez vio a Holguín cabeceando en el Congreso?

No, el Ministro dijo claramente que él se dormía pero era por el cansancio. Siempre estaba alerta. Aunque parecía con los ojos cerrados, sabía lo que pasaba a su alrededor.

¿Cuántos congresistas la han piropeado?

Ellos son muy respetuosos y más que piroperos son cariñosos conmigo y eso me halaga, porque hemos tenido muchos lazos de amistad.

El sindicalista más intenso.

Wilson Borja, ex sindicalista ahora congresista.

El más protegido de Colombia.

Entre Gustavo Petro y Germán Vargas Lleras.

¿Qué le da mal genio?

Que me digan mentiras.

Un buen proyecto.

El de la reforma política.

La parte de su cuerpo que más le admiran.

Nadie se ha referido a ninguna parte de mi cuerpo, salvo mi marido que me dice que le gusto toda.

Una reforma urgente.

La reforma a la justicia.

Su mayor opositor.

No creo tener, pero el ocio.

Y el del Gobierno.

El Polo Democrático.

El último libro que leyó.

Reformas electorales, del señor Daniel Sobato.

Su primer trabajo.

En un sitio de hamburguesas en París que se llama Dary’s y ahí hacía el aseo.

¿La Constitución colombiana que más le ha gustado?

La del 91 definitivamente.

¿Cuál es su mayor acto de justicia?

Darle a cada cual lo que se merece.

Una injusticia que haya cometido.

A veces, juzgar a la ligera.

¿Qué quería ser cuando pequeña?

Cantante.

¿Cómo va el tema de la trata de personas?

Muy bien, seguimos luchando con toda la intensidad, sin descanso y tratando de visibilizar este delito que es la esclavitud del siglo XXI.

¿Cómo vio su reelección en el cargo?

Estoy feliz, no me cambio por nadie.

El mejor sindicalista del país.

El de la CGT Julio Roberto Gómez.


¿Le cree a Yidis?

No, qué le voy a creer.

El mejor día de su vida.

Son muchos los días. Pero cuando nacieron mis hijos, me casé, me nombraron viceministra y me ratificaron.

¿Qué la obsesiona?

La forma de los escritos, la presentación de textos. Puede ser la redacción, la ortografía.

¿Qué perfume usa?

Tengo muchos, no hay uno en particular.

¿Qué tan uribista es?

Mucho. Muy uribista

¿Por qué la han regañado?

Por intensa. Mi marido me regaña porque llego tarde.

¿Para qué es negada?

Para la cocina.

Una buena idea.

Ir al mercado de las pulgas de la 26 los domingos.

¿Qué música escucha?

Últimamente no mucha, pero me gusta el rock en español.

El colmo de la hipocresía nacional.

La doble moral.

¿Cuál puede ser la hecatombe?

No la veo.

Su mayor hazaña.

Lanzarme del último piso del edificio del Ministerio en rápel.

¿Qué la hace sonreír?

Yo sonrío mucho. Mis hijos, mi trabajo, un amigo...

¿A quién admira?

A mi mamá Beatriz. Tiene 83 años, baila, fuma, toma trago y no ha perdido el espíritu.

Un personaje nefasto para la historia.

Hitler.

El que ha sabido manipular la justicia.

La supo manipular Santofimio, afortunadamente ya no lo hace.

El que mejor salió librado.

Ernesto Samper.

El que tiene que caer.

Alfonso Cano.

Un plan de domingo.

Ir a comer una buena bandeja paisa.

La frase que más repite.

¡Qué hubo pues!