‘Yo soy otro’

Un relato que le apuesta más al cine de autor que a la producción industrial.

Como buen cinéfilo y profesor de audiovisual que es, Óscar Campo es amante del cine de autor. Cintas como Persona (1966) y El huevo de la serpiente,(1978) de Ingmar Bergman, son dos de sus películas preferidas. Por eso, no es de extrañarse que la obra con la que se estrena como director de largometrajes de ficción sea un “collage en cuanto a la imagen y al guión”  como él mismo lo define, pues tiene influencias de sus cienastas  predilectos.

Con el apoyo de la Universidad del Valle y de 37 estudiantes, además de los profesionales que trabajaron en el proyecto, Campo le apostó a una cinta que se sale de los esquemas convencionales de las películas colombianas. La diferencia más significativa se resume en una frase que él mismo menciona cada vez que le preguntan por su ópera prima: “Yo soy otro es una película que nació en la periferia, en Cali, que no tiene ningún tipo de amarres a la televisión, como lo tienen varias películas que salen de Bogotá”.  Y es que para él, algunas de las producciones bogotanas que llegan a la pantalla grande cuentan no sólo con el mismo elenco que participa en las novelas de televisión, sino incluso con lugares comunes provenientes de libretos televisivos, con excepciones como los trabajos de Felipe Aljure (El colombian dream) y Ciro Guerra (La sombra del caminante).

Fue por eso que este director quiso hacer una historia poco convencional. José González (Héctor García),  protagonista de la cinta, es un ingeniero de sistemas que tiene una enfermedad de la cual no sabe nada. Después de una explosión que sacude a Cali,  ciudad donde se desarrolla la trama, José descubre varios dobles suyos, todos de personalidades diferentes que buscan matarse entre sí. Allí comienza una lucha no sólo entre el personaje principal y sus iguales, sino entre él y su propio interior.

Dos mujeres se disputan la compañía, porque no se puede decir el amor, de José: Ester, compañera de oficina (interpretada por Jenny Navarrete, hermana del cantante Julio Nava), y Alejandra (Patricia Castañeda) la novia del jefe de José.

Y aunque la cinta gira en torno a la historia de este personaje, Campo no podía dejar por fuera el género que le otorgó tanto


reconocimiento en su carrera: el documental. Es por eso que al inicio, el relato de ficción se antecede por una serie de imágenes reales de guerra y conflicto armado, tratando de crear una reflexión de lo que  sucede en el país .

Esta mezcla entre realidad y ficción busca que Yo soy otro    llegue a todo tipo de público, pues “es una historia que habla del país desde un hombre que es  perseguido por su propia sombra, además, estos mismos cuestionamientos los puede tener una persona que viva en cualquier ciudad, no sólo en Cali”, comenta Óscar Campo. 

Lo que sí es completamente valluno es el  equipo de trabajo, las locaciones y las empresas patrocinadoras. Campo afirma que todo este regionalismo de la película se dio simplemente por facilidades de  producción. “Queríamos trabajar con  gente de la ciudad, pero no por chovinismo local sino porque era más fácil. Esta es una cinta de bajo presupuesto por lo que había que explotar la máximo los recursos de Cali. Aunque también trajimos algunos profesionales de otros lugares del país”.

El viernes en el marco del cumpleaños de Santiago de Cali, Óscar Campo estrenará su cinta en todo el país.

Ficha Técnica

Dirección. Óscar Campo

Producción. Alina Hleap, Maritza Rincón.

Fotografía. Juan Cristóbal Cobo.

Cámara. Óscar Bernal.

Dirección de arte. Claudia Victoria.

Música. Alejandro Ramírez y Juan Pablo Carrascal.

Sonido. César Salazar.

Edición. Mauricio Vergara.

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