En evidencia trampas para eludir el Pico y Placa

Calcomanías para carros con pasajeros discapacitados se agotaron en el mercado.

Fue el 13 de febrero de este año. A partir de aquel día, los infractores de la modificación del Pico y Placa dejarían de recibir partes pedagógicos y entrarían a asumir una multa cercana a los $250.000. Quizá por los azares del destino, o por una maquinación bien calculada, desde ese momento se hizo cada vez más difícil conseguir una calcomanía de discapacidad, ese símbolo azul que indica que en el vehículo se moviliza una persona con limitación física, lo que lo exime de cumplir con la restricción.

“Hace cerca de dos meses que las calcomanías están agotadas en nuestros puntos de venta y el fabricante nos dice que la materia prima está escasa”, relata Edith Camelo, analista del Departamento de Compras del supermercado de productos para la salud Locatel.

Para alguien que mire de cerca el Decreto 033, aquel que extendió la jornada del Pico y Placa de 6:00 a.m. a 8:00 p.m., no será demasiado difícil darse cuenta de que para evitar cumplir con la norma se pueden hallar varios caminos. Uno de ellos es ser propietario de un automóvil con un blindaje igual o superior al nivel tres (en total son seis), otro corresponde a los carros diplomáticos de placa azul y otro, el de la discapacidad.

En el mercado, el precio de una calcomanía de discapacidad está cerca de los $15.000 y no requiere de ningún trámite legal para ser adquirida. Un atajo demasiado corto si se compara con las otras dos opciones. Sin embargo, algo de inocencia acompaña al recurso. “No basta con portar la calcomanía. Los ciudadanos deben demostrar que efectivamente el vehículo le sirve de transporte a alguna persona con limitación física. En estos casos, a los agentes de tránsito se les debe enseñar un certificado médico de discapacidad, un documento importante que exime de la restricción incluso si el carro no porta la calcomanía”, aclara el coronel Jaime Moreno, comandante de la Policía de Tránsito.

El coronel Moreno reconoce que son muy pocas las situaciones que la Policía ha reportado en las que el símbolo azul se utiliza como señuelo para desviar la atención frente a la restricción y enumera algunos absurdos a los que llegan los más recursivos: “Hemos encontrado gente que, por ejemplo, convierte el número ‘3’ de las placas en ‘8’ con cinta negra y otros que circulan con placas diplomáticas falsas”. Hecha la ley, hecha la trampa.

Buscan ley contra Pico y Placa

La Comisión Primera de la Cámara de Representantes  aprobó el miércoles en primer debate el  proyecto de ley que tumbaría  el Pico y Placa en Bogotá, que pasará ahora  a plenaria. Según el representante Nicolás Uribe, del Partido de la U, la idea es que “los alcaldes puedan restringir el tráfico en sus respectivas circunscripciones como quieran, sin superar las siete horas diarias”.

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