El mundo pide respuesta a la crisis

Mientras EE.UU. y el Reino Unido piden aumentar las ayudas financieras, los europeos solicitan más regulación.

A partir de este jueves, el planeta tiene sus ojos  puestos en la reunión de presidentes  del G-20 (Canadá, Francia, Italia, Japón, Rusia, Reino Unido y Estados Unidos,  Argentina, Australia, Brasil, China, India, Indonesia, México, Arabia Saudita, Suráfrica, Corea del Sur, Turquía y la Unión Europea), que se celebra en Londres, en la cual participan los países más poderosos del mundo. Estas naciones reunen el 85% de la economía global y a dos tercios de la población.

El tema desde luego es la crisis económica, la peor que ha vivido el mundo en los últimos 80 años.

Pero la reunión ha estado marcada por las protestas. Este miércoles en la City, el distrito financiero de Londres, miles de manifestantes se enfrentaron con la policía y causaron destrozos al Royal Bank of Scotland, símbolo de la crisis crediticia en el Reino Unido y en las afueras del Banco de Inglaterra.

Si bien el mundo quiere respuestas concretas, lo preocupante es que parece no haber consenso. De una parte Estados Unidos y el Reino Unido, abogan por aumentar el monto de las ayudas fiscales (que se estiman en US$2 billones), mientras que el bloque europeo, encabezado por Alemania y Francia, y al que se sumaron Rusia y Brasil, piden una regulación más fuerte al sistema financiero. Incluso, alemanes y franceses han tomado posiciones radicales: “No queremos resultados que no tengan impacto real en la práctica”.

Para César Ferrari, profesor de Economía de la Universidad Javeriana, “las dos posiciones no son excluyentes. Los americanos insisten en que se aborde el tema de los planes de estimulo muchos más fuertes y los europeos que se centren en el tema de regulación financiera”. El presidente de EE.UU., Barack Obama, ha dicho que van a abordar ambos temas y que solo se podrá resolver esta crisis si las naciones actúan de manera conjunta y que su país no puede ser el único motor de la recuperación. En este sentido, el presidente chino Hu Jinta ha dicho que el aporte de su país a la recuperación es mantener un crecimiento de 8%.

Claro que el desempleo también va a ser un tema relevante porque es una consecuencia de la recesión y los planes de estimulo son una estrategia para contrarrestarla. La discusión girará en torno a cuáles son los planes de estímulo más eficientes para evitar los efectos de la recesión. Para Estados Unidos lo más eficiente es aumentar el gasto público y tiene menos importancia la reducción impuestos. En cambio, para los europeos, lo segundo es el tema primordial.

El día anterior a la inauguración el presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, y la canciller de Alemania, Angela Merkel, insistieron en que “la creación de una nueva arquitectura del sistema financiero mundial es uno de los objetivos no negociables de la cumbre”. Ambos han dicho que las reformas a los mercados son más importantes que los estímulos fiscales. Merkel ha manifestado que no es el momento de nuevas medidas para el crecimiento cuando los planes actuales de reactivación de Europa, que ascienden a 400.000 millones de euros, todavía no se han terminado de implementar.

Sobre qué se puede esperar de la reunión, el director de Fedesarrollo, Roberto Steiner, afirmó que “hay mucha expectativa, pero no creo que vaya a haber humo blanco en términos de un programa unificado de estímulos fiscales. Sí puede haber consensos en una nueva arquitectura financiera y de la regulación del sistema financiero en los años por venir”.

Los puntos de Brown

Por su parte el anfitrión, el primer ministro británico, Gordon Brown, ha defendido que la recuperación pasa por cumplir varios proyectos: cambiar la regulación del sistema bancario, para hacerlo más transparente; impulsar el crecimiento económico; aumentar la cooperación y acabar con el proteccionismo. Pero ha reconocido que las negociaciones “serán difíciles”.

Otro punto de diferencia es el de los llamados paraísos fiscales, sobre lo cual alemanes y franceses están de acuerdo en que se deben regular, pero China y el bloque anglosajón parecen no estar de acuerdo. Incluso, Merkel ha dicho que tiene que haber una lista de aquellos paraísos que se nieguen a ser regulados. Los europeos también propondrán la eliminación de bonos a ejecutivos y los fondos de alto riesgo.

El borrador del comunicado de la cumbre, que circula en los medios, habla de medidas para restablecer el crecimiento global, mantener los beneficios de la globalización y la apertura de mercados y fomentar el comercio mundial.


Según el borrador, los países del G-20 se reafirman, a pesar de las medidas ya tomadas en el sentido contrario, en su compromiso de no levantar barreras a las inversiones o al comercio de bienes y servicios, a no imponer nuevas restricciones comerciales ni crear nuevos subsidios a las exportaciones”, compromiso que tendrá una validez de 12 meses.

Lo cierto es que el mundo espera soluciones concretas.

El ABC del G-20

¿Por qué se llama G-20?

Porque son 20 países los que componen el Grupo (Argentina, Australia, Brasil, Canadá, China, Francia, Alemania, India, Indonesia, Italia, Japón, México, Rusia, Arabia Saudí, Suráfrica, Corea del Sur, Turquía, EE.UU. y Rep. Checa). Son los países más ricos o con economías emergentes.

¿Para qué sirve?

El G-20 se creó en 1999 para responder a la crisis financiera de finales de los 90 y para dar voz a los países emergentes cuyo tamaño o importancia estratégica influyen en la economía globalizada. En su conjunto, los países del G-20 acumulan el 90% del PIB mundial, el 80% del comercio global y dos tercios de la población mundial.

¿Cuáles son los protagonistas de la Cumbre?

Por supuesto, Barack Obama, quien ha dicho: “Estamos lisos para liderar”, y el anfitrión, Gordon Brown. Otros incluyen Nicolás Sarkozy, de Francia, y Angela Merkel, de Alemania

¿Para qué se reúnen?

En líneas generales, el objetivo de la cumbre es intentar rescatar a la economía mundial de la actual crisis financiera.

¿Cuáles son los objetivos?

La idea inicial es adoptar medidas más concretas para estimular la economía, reformar el sistema financiero, luchar contra el proteccionismo e intentar evitar que la crisis se extienda a las economías emergentes.

¿Quién más asiste a la cita?

España y Holanda son los más importantes. Pero también estarán presentes diversos líderes de asociaciones e instituciones económicas mundiales.