‘La Mechita’ prende a media luz

La palabra “crisis” es parte del vocabulario de América. Su presidente Carlos Puente pone la cara.f

La actual crisis económica del América de Cali tiene tintes de ironía, sobre todo teniendo en cuenta el pasado de la institución, signado en diversas oportunidades con el clan de los Rodríguez Orejuela, cuyos nexos con el fútbol se iniciaron a finales de los años 70. Por aquellos años comenzaron a llegar al club algunos jugadores que en términos económicos estaban muy por encima del promedio que se acostumbraba en el medio. Óscar Mas y Aurelio Pascuttini fueron de los primeros. Sus pases estaban por encima de los US$350 mil, en una época en la que las transferencias más altas en el mercado del fútbol mundial apenas si llegaban a US$450 mil.

En el 79, América obtuvo su primer título profesional, enterrando la vieja “maldición del Garabato”. Ya por aquel entonces los medios hablaban sobre los vínculos de los Rodríguez con el narcotráfico. En 1981, Gilberto Rodríguez fue capturado en Perú luego de un accidente aéreo: las autoridades encontraron en su avioneta varios kilos de pasta de coca. Tres años más tarde un informe del DAS lo señalaba, junto con su hermano Miguel, como propietario del club, y exhibía varias fotografías suyas con directivos del América y políticos de la época. En los 80, aquella relación era bastante conocida. América compraba y vendía a los mejores futbolistas del continente, y seducía a periodistas, árbitros y directivos.

Luego, con la captura de los Rodríguez Orejuela a mediados de los 90, todo comenzó a cambiar. El equipo atravesó varias crisis, tanto económicas como deportivas, y terminó por acudir a sus divisiones inferiores. En 1995, el gobierno de Estados Unidos incluyó el nombre del América a la llamada Lista Clinton y desde entonces sus cuentas fueron bloquedas.

Este jueves, el técnico Diego Édison Umaña —quien el año pasado sacó al equipo campeón— alborotó de nuevo el avispero, al denunciar que les deben dos quincenas de salarios y, lo más grave, que al término del entrenamiento no había ni agua para los jugadores.

Carlos Puente, presidente de la institución, le dijo el viernes a El Espectador, que efectivamente el equipo no pasa por una buena situación financiera, pero que “la verdad es que todas las crisis del América se magnifican. No veo cuál es el problema que el técnico Umaña, que se gana $32 millones mensuales, tenga un día que pagar $25 mil de agua”.

Puente aseguró, además, que “es cierto que les debemos dos quincenas, pero la verdad es que como somos unos leprosos financieros y todos los bancos nos tienen bloqueados, no tenemos ninguna posibilidad de buscar dinero. Sólo dependemos de las taquillas y la gente no apoya al equipo, pero porque además no está jugando bien”.

Sin embargo, el dirigente aspira apaciguar las aguas con el dinero que pueda entrar por su participación en la Copa Libertadores y de las transferencias de los jugadores Mauricio Mendoza y Brayan Angulo, quienes actúan en el fútbol de Túnez y Portugal, respectivamente, aunque de ninguno se ha recibido hasta hoy ni un peso.

En la boca del tiburón

A partir de las 6:20 p.m., con transmisión por RCN, Atlético Júnior e Independiente Santa Fe protagonizarán uno de los juegos más atractivos de la décima fecha de la Copa Mustang.

En los últimos 18 partidos entre estos dos clubes en Barranquilla, los cardenales sólo han conseguido siete puntos.

A las 8:15 p.m., por televisión cerrada, Atlético Nacional recibirá al Once Caldas, al que le ha ganado los últimos cinco partidos en el Atanasio Girardot.