Respiro en los mercados

Sacando pecho empezaron los mercados accionarios el mes de abril al tiempo que empiezan a interpretar las malas noticias de manera favorable, como diciendo: menos mal no fue peor.

Este último caso fue el del dato de desempleo en EE.UU. que llegó al  8,5%, pero como era el nivel esperado por los mercados, les dio una tranquilidad. Lo mismo pasó con  la caída en la venta de autos.

Lo anterior no significa que se esté tocando el piso, pero sí que la presión sufrida en el primer trimestre ya el mercado sabrá cómo administrarla mejor si se vuelve a presentar. En el mercado local el dólar fue nuevamente la variable sobre la que se lanzaron los especuladores.

Mientras las fuerzas pesimistas veían el rompimiento al alza de los $ 2.600, la recuperación de los mercados internacionales, y en especial la fortaleza que mostraron monedas como el real brasilero y peso mexicano que mostraron mínimos de este año, empujaron una corrección bajista que llevó el precio del dólar a un cierre semanal de $ 2.413., desde máximos de $ 2.579  y evidenciando la resistencia estructural a que el dólar se fortalezca.

A lo anterior, se debe sumar la activa participación de la Tesorería General de la Nación que impuso oferta de divisas, satisfaciendo la demanda real de dólares y frenando la ola especulativa alcista que se nota  cada cierre de mes. Por lo observado al cierre de la semana, es de esperarse que poco a poco se consolide una tendencia bajista que sólo se podría ver perturbada por nuevas tormentas de pesimismo en los mercados internacionales o terribles noticias en el orden nacional.

Junto con el retroceso del dólar, también los títulos TES retrocedieron en su tasa con su respectiva valorización, recuperando el terreno perdido al cierre de marzo y manteniéndose como el activo más apreciado en los portafolios este año.

Un favorable dato de inflación de marzo y que se sabrá en Semana Santa puede impulsar mayores valorizaciones en la renta fija y seguir favoreciendo las inversiones en fondos de valores que, debido a su liquidez y riesgo diversificado, constituyen un vehículo atractivo de inversión. Ojalá este respiro en los mercados sea de largo aliento.

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