Entre amores y caligrafía persa

Hasta el 19 de este mes estará la muestra artística iraní sobre caligrafía persa y arte Tahizb.

Desde niña, el prototipo de hombre con el que soñaba Rafat Mousavi era el de un poeta de anteojos y mirada dulce que escribiera al cielo, al amor y la naturaleza. Pero sólo fue hasta su juventud, cuando ingresó a la Universidad de Teherán, que de repente halló a su amor, no precisamente escribiendo versos, sino con un puñado de pinceles de caña. Kamran Kouhestany, por su parte, era un académico artista que no tenía pretensiones de casarse, ahogado aún en la magia mística de su pasión por acercarse a lo divino y hermoso a través de la caligrafía persa.

Ella aprovechó entonces, mientras estudiaba inglés, para inscribirse en la clase de Kouhestany y aprender caligrafía, pero al poco tiempo advirtió que se cansaba rápidamente. Sin embargo, era persistente y él lo notó. Kouhestany sabía muy bien cuáles alumnos suyos hacían su tarea sólo por cumplir, y Mousavi no era parte de ellos.  Fue entonces cuando le propuso que aprendiera, por su naturaleza creativa y paciente, el arte Tahizb, es decir, la ilustración persa.

Desde entonces han tenido la oportunidad de viajar por Italia, Francia, Japón, Kuwait, Siria, Canadá y Emiratos Árabes, mostrando las expresiones artísticas de su país, Irán, conocido por sus reliquias milenarias de nueve mil años y por ser cuna de un variada y rica gama de religiones, etnias y culturas. “Debo confesar que en un principio no nos sonó mucho la idea de venir a Colombia, en la televisión de nuestro país sólo llegan noticias de muerte y hombres armados y crueles. Sin embargo, ahora que estamos aquí, estamos muy felices y orgullosos de que nuestro arte esté exhibido en una tierra hermosa de gente amable”, comenta Mousavi, maestra del Tahizb, arte que cosiste en dar armonía y fuerza expresiva a lo escrito por el calígrafo, con formas y dibujos llenos de color.

Pero ese peregrinaje por el mundo lo han hecho sobre todo para exhibir lo que los unió: el arte de la caligrafía persa y el Tahizb, emblemas espirituales que tienen sus orígenes en la escritura del Corán y la caligrafía Kufi (nombre dado por la ciudad de Kufa, donde se originó). “Estas dos expresiones se amalgaman para crear una belleza que sólo puede ser originada desde lo más puro y limpio de nuestro espíritu, y sólo puede ser llevada a cabo por artistas íntegros, con conocimientos no sólo de pintura, sino también de música, plástica, literatura y hasta ciencias humanas y naturales”, comenta Kouhestany, quien fue invita a Colombia por la Institución Caro y Cuervo por medio de la Embajada de la República Islámica de Irán en Colombia, a razón de los 30 años de la Revolución Islámica, que significó el derrocamiento de la monarquía Sha Mohammad Reza.

En la exhibición, que se encuentra en el Museo de Trajes Típicos de Colombia, también se puede apreciar tapices y alfombras persas originales, kilims y jajims, es decir, textiles tradicionales; objetos de cerámica, vidrio, policromado y papeles de madera con inscripciones, entre otras maravillas trabajadas minuciosamente.

Información: Calle 10 # 6-20. Tel: 2826531

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