Lo que los jefes quieren

Stephen Viscusi, uno de los consejeros laborales más reconocidos de EE.UU. acaba de publicar un libro con prácticos consejos para que las personas blinden sus trabajos.

El mundo atraviesa una época difícil y llena de incertidumbres por cuenta de los estragos generados por la crisis económica que cada día golpea con mayor fuerza a Estados Unidos, Europa y Latinoamérica. Las altas tasas de desempleo han encendido las alarmas de los gobiernos que intentan encontrar mecanismos para frenar los despidos masivos de trabajadores y ofrecerle mayores garantías al sector industrial.

Sin embargo, en lo corrido de este año más de 12 millones de personas han perdido su empleo en Estados Unidos y la Organización Internacional del Trabajo (OIT) calcula que en el mundo esta cifra podría ascender a 50 millones. Este desolador panorama pone de relieve una triste y aterradora realidad: ningún empleo es seguro, pues en época de crisis las empresas suelen tomar decisiones tan rápidas como drásticas con respecto a su capital humano.

Por esta razón, en estos tiempos de recesión económica el principal bien que poseen las personas no parece ser su casa, su carro o sus ahorros, sino su trabajo, y lograr conservarlo no sólo depende de lo bien que se realice o del esfuerzo que se ponga para mostrar resultados, sino de la buena impresión que los jefes tengan del empleado y de lo útil e indispensable que éste se haya convertido para la empresa.

Así lo cree Stephen Viscusi, un reconocido consejero laboral dueño de una de las diez empresas cazatalentos más grandes de Estados Unidos, quien asegura que para blindar el puesto de trabajo es necesario mejorar la química con los superiores. “El trabajo es la guerra y si van a despedir a alguien deja que sea el tipo que a tu jefe no le cae bien y no tú”, sentencia Viscusi en el libro que acaba de lanzar en Colombia, Cómo blindar tu empleo de la Editorial Vergara.

A lo largo de las 206 páginas de esta publicación, Viscusi da una serie de recomendaciones para evitar ser despedido de la empresa basado en cuatro preceptos: hacerse visible, actuar con tranquilidad, ser útil y estar preparado. El Espectador presenta a sus lectores las diez técnicas más eficaces, que según Viscusi, evitarán que usted ingrese en la lista de desempleados.

1. Cree la impresión de ser más visible, importante y valioso para la empresa. Para ello procure llegar temprano, ya que esto demuestra su compromiso y dedicación. Además, intente irse siempre después de su jefe y muéstrese dispuesto a quedarse hasta tarde para terminar alguna labor pendiente.

2. Si tiene que hacer una diligencia durante las horas de trabajo, manténgalo en secreto y trate de no demorarse más de 90 minutos. Aunque lo recomendable es atender los asuntos personales durante los fines de semana.

3. Intente ser prudente con respecto a los días libres que solicita. No se trata de que no pueda tomarse unas vacaciones, pero debe ser consciente de la impresión que podría causar en sus jefes y compañeros irse de descanso sobre todo cuando las cosas comienzan a ponerse difíciles para la empresa.

4. Es indispensable que tenga un mentor, no importa si usted es nuevo, si aún se mantiene a flote, si está estancado o incluso si es uno de los empleados que más sobresale. Un buen mentor puede ayudarlo a resolver los problemas y a protegerlo cuando llegue el momento de hacer recortes.

5. En el trabajo es crucial relacionarse con la gente apropiada. La idea es tener una red de amigos profesionalmente valiosos, que sean estimados por sus superiores y que lo ayuden a blindar su carrera profesional, lo hagan quedar bien y le puedan hacer tantos favores como los que usted les puede hacer a ellos.

6. Nunca discuta o critique sobre su sueldo o el de los demás. Los empleados que comparan sus nóminas son el peor dolor de cabeza para sus jefes. Se trata de un tema odioso del que es mejor no hablar en el trabajo.

7. Evite el chisme a toda costa. La clave es absorber la información sin divulgarla, dar la impresión de que está por encima de todo eso aunque esté memorizando hasta el último detalle para usarlo cuando sea necesario.

8. Siempre cumpla con lo prometido. La responsabilidad es la esencia de la confianza y este es un bien crucial en el ámbito laboral. Para ello procure llegar puntual a trabajar, trate de no perderse las reuniones y cumpla con los plazos establecidos sin excusas ni demoras.


9. Tener una buena química con el jefe es primordial para blindar el puesto de trabajo. Para ello hay que adaptarse a su estilo, no prometerle nada que no se pueda cumplir y dejar una buena impresión en aquellas personas a las que su jefe respeta.

10. Establezca buenos contactos. Para ello debe relacionarse con personas que puedan llegar a influir en su carrera profesional y ayudarlo en los momentos que más lo necesita, como, por ejemplo, cuando es despedido repentinamente.

Stephen Viscusi

“Los despidos son subjetivos”

¿Por qué  escribió este libro?

He sido un cazatalentos por  20 años y aunque suene  extraño, un ángel llamado Miguel me habló y me dijo: “Stephen, va a ver una recesión económica  y tienes que escribir, en 45 días, un libro sobre cómo las personas pueden blindar su empleo”.

¿Qué consejo le daría a las personas para proteger su puesto de trabajo?

Dejar que sus superiores los conozcan como seres humanos. Hasta el jefe más cruel odia tener que despedir a alguien, pero es más fácil desvincular un empleado del que no se sabe nada.

¿Cómo se puede ser un empleado indispensable?

Haciendo más fácil el trabajo de su jefe.

En medio de esta recesión, ¿cuál es el secreto para no ser despedido?

Llevar una relación personal con el jefe. He recibido cientos de correos  de lectores en los que me dicen que en este punto tengo toda la razón.

¿Cuáles son los aspectos que los jefes evalúan  a la hora de tener que  hacer un recorte?

Durante esta crisis económica muchos jefes me han dicho que básicamente toman decisiones subjetivas. Ellos no tienen razones legítimas para prescindir del trabajo de alguien, sino que usualmente se apegan a su forma de vestir, su apariencia personal o algo que dice en su Facebook y que no les gusta.