La Guajira: cultural y bella

Un departamento entre desiertos, playas, carbón, sal, artesanías y la muestra ancestral que ofrecen los indígenas wayúu.

La Guajira es un destino diferente en el que la playa, a pesar de ser un gran atractivo no es el único, ni representa el centro de la actividad turística. Parques naturales, recursos que brotan de la tierra,  productos hechos por la mano del hombre y manifestaciones culturales que pasan por los indígenas y el vallenato, componen la importante oferta de este departamento de Colombia.       

El lugar más conocido y visitado es el Cabo de La Vela, ubicado  a 200 km de Riohacha (capital del departamento), y en cuyo espacio se unen el silencio del desierto, la actividad tradicional de las comunidades wayúu de la zona y las hermosas playas, para darle forma a un destino único en el planeta.

Lugares como El Faro, donde se puede apreciar una imponente puesta de sol; la playa Jepiraa, sitio sagrado de los wayúu; el Ojo de Agua, laguna costera que por temporadas atrae aves migratorias y el Pilón de Azúcar, un cerro en el borde la costa que se convierte en mirador natural, son los lugares que los turistas no pueden dejar de admirar en el Cabo de La Vela. 

Otro de los grandes atractivos turísticos del departamento es el Parque de Los Flamencos ubicado entre el litoral caribeño y el bosque seco del Noroeste de La Guajira. Esta reserva natural ocupa una extensión de 7.000 hectáreas de lenguas de arena, además de lagunas costeras alimentadas por arroyos y algunas estaciones comunicadas con el mar en las que prevalece una gran cantidad de algas, peces y moluscos.

Manaure es otro de los sitios más visitados por los turistas ya que allí se encuentra un hermoso paraje donde se explota la sal marina y sus playas encantan a los visitantes. Las grandes pirámides del apreciado cloruro de sodio constituyen el principal paisaje del municipio. Sin embargo, otros de los sitios que no se pueden pasar por alto son El Molino, Fonseca, Hato Nuevo, Barrancas (donde se encuentra El Cerrejón) y San Juan del Cesar, además de las playas entre Dibulla y Bahía Honda, así como las ruinas históricas del corregimiento de Puerto López y el área comercial de Maicao.

Y antes de partir, los turistas deben llevarse una colorida artesanía tejida a mano por los wayúu, creadores de las más hermosas obras artesanales de La Guajira, reconocidas por sus coloridos y elaborados diseños que, a parte de ser artículos decorativos, constituyen accesorios habituales de los representantes de esta cultura. Mantas, mochilas y chinchorros conforman el surtido artesanal, especialmente en Uribia.

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