Cambian hábitos de compras

Los hogares colombianos prefieren las tiendas de barrio a las grandes superficies.

La desaceleración de la economía ha golpeado el consumo de los  hogares en el país, lo cual ha implicado cambios en las preferencias y en los hábitos de compra.

Así se desprende del informe que reveló el miércoles la compañía de investigaciones de mercado Raddar, la cual presentó el resultado de su investigación de consumo en el primer trimestre de 2009 en Colombia. El estudio indicó que entre enero y marzo de 2009 éste cayó 3,51% respecto al trimestre anterior.

Para Camilo Herrera, presidente de Raddar, “las cifras reflejan el momento de la economía, que se evidencia en desaceleración en el consumo, aunque si se mira en los últimos 12 meses, mantiene una dinámica positiva de 2%, que es la mitad del año pasado y la tercera parte del de 2007, por lo cual no se puede hablar de recesión”.

Herrera agregó que el crecimiento del desempleo agudiza la desaceleración, pero si el PIB aumenta a niveles de 1,2%, el consumo se mantiene en terreno positivo.

En la medición, Bogotá fue la ciudad con el mayor decrecimiento de las compras en los hogares, 3,68%, en la cual la medida de Pico y Placa todo el día representó 17%. También ha afectado el toque de queda para menores, en especial las compras de licores y cigarrillos.

Respecto a los cambios en los hábitos de consumo de los hogares, el estudio de Raddar mostró que hay un crecimiento en la preferencia de compras en las tiendas de barrio, aunque las grandes superficies y los centros comerciales se mantienen estables. Herrera agregó que el fenómeno se debe a la falta de liquidez y a la pérdida de la capacidad de compra de las personas, que prefieren comprar por unidades y no hacer mercados grandes.

En vestuario, por ejemplo, los padres han optado por reducir sus compras, en especial los hombres, y mantener las de vestuario para los hijos.

En lo que tiene que ver con los alimentos, en los estratos bajos se ha visto migración de compra de carnes en canal (res, cerdo y pollo) hacia enlatados o proteínas vegetales como alverja y fríjol, fenómeno que se espera crezca en la medida en que se deteriore más la situación económica los hogares.