Los extranjeros pasan y ...

... las indemnizaciones quedan en Millonarios, donde los foráneos no rinden y dejan sólo déficit.

Al acto de adidas como nuevo sponsor de Millonarios en febrero pasado fueron invitadas algunas glorias del equipo albiazul y una de las que más que acaparó la atención y no se cansó de firmar autógrafos fue Ricardo Lunari.

Aquella noche, el argentino era presentado como “el último ídolo extranjero del 13 veces campeón” y dicha apreciación no era exagerada, porque después de él, muchos foráneos vistieron la albiazul sin lograr resultado alguno.

Y es que bajo la actual administración de Juan Carlos López, aparte de acumularse eliminaciones, también se suman millonarias indemnizaciones a jugadores del exterior que no dieron la talla y que al ser licenciados recibieron cuantiosas compensaciones económicas.

El más reciente en recibirla fue Carlos Marinelli, que apenas duró cuatro meses, pero al tener contrato hasta diciembre próximo, llegó a un acuerdo el lunes con la junta directiva para rescindirlo. El argentino, que hoy regresa a su país, nunca logró integrarse del todo al plantel y sus tres expulsiones en el torneo terminaron por alejarlo aún más de los que hasta el lunes fueron sus compañeros.

La roja del domingo pasado hizo insostenible la situación y, consciente de ello, el mediocampista autorizó a su representante para que negociara su salida, argumentando para emigrar motivos de seguridad y no soportar más su distanciamiento, que se evidenció el martes, al ni siquiera ir hasta la sede deportiva a despedirse.

Los que sí asistieron a la primera práctica de la semana fueron los demás jugadores que estarían en una lista de futuros licenciados si el equipo queda eliminado, dentro de los que estaría Milton Rodríguez, quien dio la cara para aclarar que “al margen de jugar bien o mal, siempre me entrego al máximo por esta camiseta y por eso estoy avergonzado por el actual momento del equipo”.

El técnico Óscar Héctor Quintabani, que permanecerá en el cargo hasta que el equipo tenga opciones de clasificar a los cuadrangulares, también se mostró contrariado por la situación, pero especialmente “agredido hacia mi integridad personal y profesional por todo lo que se ha dicho en las últimas horas sin fundamento alguno”.

Igual si no se le gana el clásico a Santa Fe el sábado, el técnico y otros jugadores tomarán el mismo camino de Marinelli, que no pasó de ser uno más de los que se van sin pena ni gloria de un equipo que como Millonarios la necesita con urgencia, pero con dinero en sus bolsillos.

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