Los padres, guías de internet

Para evitar que niños y adolescentes accedan a páginas de sexo, anorexia o suicidio.

La preocupación es mundial. El crecimiento de la tecnología de la comunicación aumenta vertiginosamente sus usuarios entre la población menor de edad, pero al tiempo que los niños y adolescentes se mueven con holgura entre los videojuegos, la telefonía móvil, las videocámaras, los Ipod o el Mp3, entre las familias cada día cobra mayor importancia un interrogante sustancial: ¿a qué páginas están ingresando los jóvenes en la red de internet?

El ingeniero de sistemas Ricardo Munévar Molano se dio a la tarea de encontrar respuestas convincentes y sólo a través de estadísticas oficiales constató la gravedad del escenario. El 65% de las consultas en internet se hace hoy desde los hogares, el 70% de los menores de edad navegan sin acompañamiento de adultos y, sin restricción alguna, cada día son más los niños que acceden a páginas sobre sexo, pornografía, anorexia o suicidio.

Aún más, según sus indagaciones, a nivel orbital cada día se están creando más de 200 páginas sobre sexo y el 25% de las palabras que más se incluyen en los buscadores se refieren al mismo asunto, con una tendencia hacia la pornografía. En otros aspectos, es tan delicado el panorama que, como lo explica Munévar, un menor de edad hoy puede acceder libremente a una página donde, por ejemplo, le enseñan nueve maneras distintas de suicidarse con absoluta seguridad.

Estas inquietudes lo llevaron a plantear la necesidad de que los padres de familia sin mayor conocimiento de informática, puedan tener a su alcance un mecanismo que les permita no sólo filtrar contenidos de internet o revisar el historial de ingresos a través de la captura de pantallas, sino ejercer un oportuno seguimiento a los contenidos que están descargando los niños y adolescentes. “No se trata de prohibir, el asunto es supervisar el ingreso a internet y ese es un deber de los padres”, insiste Munévar.

Con 20 años de ejercicio profesional y una larga experiencia en entidades tales como el Banco de Occidente, Unisys o el propio Estado, como quiera que fue uno de los gestores del Portal Único de Contratación en 2003, el ingeniero  Munévar decidió incursionar de lleno en la proyección personal de un software de control parental, es decir, la posibilidad de que los padres de familia, sin necesidad de que sean expertos en el computador, puedan verificar el uso correcto de la internet por parte de sus hijos.

Hasta que encontró en Zaragoza (España) una empresa de ingenieros de sistemas, premiada en varios certámenes de nuevas tecnologías, que precisamente desarrolló este tipo de mecanismo de supervisión familiar. El software “Amigo”, que hoy se aplica con éxito en la propia España y que ya tiene múltiples usuarios en Brasil, Venezuela o Argentina. Con ellos hizo una alianza estratégica y, desde principios de año, esta opción se está implementando en Colombia con creciente demanda en grupos familiares.

“El uso de la tecnología es inevitable para las nuevas generaciones de niños y jóvenes interactivos digitales”, comentó Munévar, pero hay que empezar a preocuparse cuando se sabe que “el 44% de los menores usuarios de internet visitan por voluntad propia o accidentalmente páginas pornográficas o un 30% ha navegado en sitios de violencia o de sadomasoquismo”. El Ministerio de Comunicaciones conoce el dilema y viene promoviendo lo que denomina “Internet sano”. El punto ahora es que exista convicción sobre el problema a nivel social.

“Sin complicaciones tecnológicas puede hacerse a través del software “Amigo”, detallando aquellas palabras que se quieran restringir. En adelante, el eventual usuario menor de edad no podrá entrar a páginas o videos con estas temáticas”, puntualizó Munévar. La red de internet, poco a poco está desplazando a la propia televisión y se está convirtiendo en el medio preferido para la comunicación entre los adolescentes. Pero los delincuentes o abusadores sexuales acechan. El tema apunta a que la tecnología invite al diálogo familiar.

En algunas secretarías de educación del país ya existen programas preventivos en la materia. A nivel de los colegios, el tema es objeto de pormenorizado estudio para aportar soluciones. En tiempos de consumismo pleno y ante la avalancha de la tecnología de la comunicación, sobre todo a nivel de redes sociales, la opción a la mano es que los padres de familia se vuelvan supervisores informáticos. Ya hay ingenieros colombianos que, tomando nota atenta a lo que hoy sucede, están aportando rápidas alternativas.

Ejemplo alemán

La Oficina Federal de Investigación Criminal en Alemania, en asocio con los cinco principales proveedores de internet en este país, llegó a un acuerdo para bloquear hasta un millón de páginas de internet que distribuyen material de pornografía infantil.

Varios países de Europa que se han visto forzados a legislar sobre este aspecto ya cuentan con filtros que impiden a su población escolar  acceder a imágenes inapropiadas para su edad. La idea es que se mantenga actualizada la lista negra de las páginas que se hace necesario vetar.

La iniciativa surgió de la ministra de familia Úrsula Von Der Leyen y su idea ha sido respaldada por las principales compañías que suministran el servicio de internet. Según la agencia EFE, las compañías aceptaron como “una obligación moral y social” que se ejercite este tipo de control en beneficio de la sociedad y las familias.

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