Presidente de Paraguay, Fernando Lugo, acusado de tener otro hijo

Ya son tres mujeres las que le achacan la paternidad de sus hijos al mandatario.

“Soy pobre y estoy sola, ¿alguien podría presentarme a un cura?”. Comentarios como este se escuchan a diario en los programas más importantes de Paraguay, los cuales han dispuesto varias líneas telefónicas y correos electrónicos para comentar las demandas de paternidad en contra del presidente Fernando Lugo, a quien este miércoles le apareció otra mujer que asegura haber tenido un hijo con él hace tres años.

Así las cosas, ya son tres hijos los que el ex obispo habría concebido. El escándalo podría tener dimensiones mayores ya que la última supuesta madre, Damiana Morán, aseguró que conoce seis casos más como el suyo. “Mi hijo se llama Juan Pablo, en honor al papa Juan Pablo II, y lo tuve con el presidente Lugo. Quiero anticipar que conozco seis mujeres más que también procrearon hijos con él”, aseguró la mujer de 39 años.

Para muchos paraguayos el problema forma parte de “la vida privada de Lugo”, sin embargo, es evidente que el mandatario pierde popularidad. En la celebración del primer aniversario de su triunfo, muy pocos paraguayos lo acompañaron. “Lo triste es que en Paraguay estos casos son comunes: de diez niños sólo seis son reconocidos por sus padres. Hay decepción porque el cura predica y no aplica”, dijo Marlene López, vecina de Asunción.

 La oposición, por su parte, no ha desaprovechado los hechos. La presidenta del Partido Colorado, Lilian Samaniego, pidió que se investigara a Lugo por violación de menores, pues cuando concibió al niño que ya reconoció ante la ley con Viviana Carrillo, ella era menor de edad. Según rumores, los miembros del partido Colorado ya tienen listos los votos para pedir la destitución del Presidente.

La Iglesia ha tomado distancia, pues su imagen se está viendo seriamente afectada. El obispo de Ciudad del Este, Rogelio Livieres, afirmó que monseñor Antonio Lucibello, nuncio apostólico en Paraguay entre 2002 y 2004, recibió varias denuncias escritas de mujeres que aseguraban que el padre de sus hijos era Fernando Lugo. Según Livieres, “él fue convocado por los obispos, que le llamaron la atención con dureza. Cuando se le insistió que aclarara, optó por dejar el sacerdocio”.

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