Este viernes se estrena la película Milk

Dirigida por Gus Van Sant y basada en la vida de un activista político que les dio un giro a la historia y a muchas vidas.

“Mi nombre es Harvey Milk y estoy aquí para reclutarlos”, repite una y otra vez el icónico y heroico personaje, el primer funcionario público elegido proclamado abiertamente gay, encarnado por el ganador del Oscar a mejor actor, Sean Penn.

Este viernes se estrena la película Milk, dirigida por Gus Van Sant y basada en la vida de un activista político que les dio un giro a la historia y a muchas vidas. Gracias a su constante lucha y a una terquedad que sobrepasaba al individuo, Harvey Milk logró que los homosexuales pasaran de ser un puñado de maricas, unos corruptores de menores o seres de vicios desviados, como solía ser el concepto de la sociedad intransigente y violenta de entonces, a ser ciudadanos con derechos civiles como cualquier otro vecino de esquina.

Vestido en traje de oficina conoce a su gran compañero de vida en una estación de metro y es ese encuentro el que abre las puertas del clóset en todo el sentido de la expresión. A principios de los 70 y a punto de cumplir 40 años, deja su trabajo en una aseguradora, se muda con su amante Scott Smith a San Francisco, se instalan en un barrio de clase media y abren una tienda de material fotográfico. ‘Castro Camera’, más que un negocio exitoso, será ese punto de reunión de la comunidad cuando Milk decide mojarse en las aguas de la política. Y es ahí, en ese distrito llamado The Castro, donde los hombres caminarán libremente cogidos de las manos, rumor que primero llega a todo el territorio americano y que después sobrepasa las fronteras aludiendo un paraíso y refugio para los homosexuales. Éste se convertirá en el famoso y revitalizado barrio que vio crecer la esperanza de “los otros”, que encontró oportunidades y derechos para esas personas que no encontraban su lugar en el mundo.

Ya habíamos visto a Sean Penn desde lo alto de un estrado, interpretando a un político líder popular en la película All the King’s Men, en 2006. Esta vez lo hace magistralmente a través de una actuación gestualizada que logra reunir la personalidad particular de este héroe que dejó un legado del que aún se oye el eco.

Temas relacionados

 

últimas noticias