“Me enrumban los buenos amigos”

El empresario antioqueño Mauricio Campillo asegura que su amor platónico es la cantante Thalía.

 Su animal favorito.

Los perros y los caballos.

¿Tiene mascota?

Sí, se llama Candy y es un yorkshire terrier, también le dicen yorkies.

Con usted en el timón, ¿qué viene para Solla?

Hacer de la organización un caso de negocios.

Su gran desafío.

El talento humano.

¿De abogado a empresario?

Hace muchos años.

¿Y dónde dejó el Derecho?

En el conocimiento.

¿Le quedó algún caso sin resolver?

No, todo lo que inicio lo termino (risas).

Si pudiera, ¿qué caso le gustaría resolver?

La crisis mundial.

¿Quién lo pone a andar derechito?

Mi señora Mónica.

¿Qué le dejó su paso por Alianza Team?

Un importante conocimiento. La satisfacción del desarrollo de talento de altísimo nivel que alcanzó a hacer diferenciación... y buenos amigos.

¿Este año habrá TLC?

Esperemos que sí.

Un libro de cabecera.

Los de Robin Sharma.

¿Tiene son o sazón?

Tengo son.

¿Qué lo enrumba?

Mis amigos y los buenos vinos.

Un político que admire.

Winston Churchill.

¿Qué lo impacienta?

La lentitud de las personas.

Un licor.

El vino español, en especial el Arzuaga.

Su cantante favorito.

Eddy Herrera.

¿Con qué prenda de vestir se siente cómodo?

Con la corbata y los jeans, es contradictorio.

Qué prefiere: el ajiaco, la bandeja paisa o el sancocho.

La bandeja paisa.

¿Con quién compartiría un buen desayuno?

Con un buen conversador.


¿A quién le gustaría invitar a la Feria de las Flores?

A mis compañeros de la maestría de España.

Su amor platónico.

Thalía.

¿A quién le pediría un autógrafo?

Al ex presidente Bill Clinton.

¿Por qué?

Porque hizo mucho en su gobierno y es un gran aliado de Colombia.

Una inversión.

El estudio.

¿Cuál es su hándicap en el golf?

Fui 16, hoy en día ya no sé, ya no juego.

Un trago amargo.

La muerte de dos hermanos.

¿Qué le gustaría cambiar en su vida?

Nada, me siento satisfecho con lo que tengo.

El viaje soñado.

El que me falta, Israel.

Un paisaje.

El oriente antioqueño.

¿Con qué se deja deleitar?

Con música tropical, como la de Wilfrido Vargas, que es merengue movido.

Una frustración.

No pienso en ello.

¿Qué hace en su tiempo libre?

Compartir con la familia, leer y viajar.

Su primer trabajo.

De mensajero, en un congreso de médicos cuando estaba estudiando Derecho.

¿A quién le daría un consejo?

A la juventud. Diciéndole que se esfuerce porque hay muchas cosas por construir en el mundo.

¿Y de quién recibiría uno?

De todo aquel que tenga un mensaje constructivo.

De pequeño, ¿a quién le sacaba la piedra?

A mis hermanos con temas de fútbol, porque soy hincha del Medellín y ellos del Nacional.

¿Qué recicla?

Las experiencias negativas.

¿Y qué reutiliza?

El conocimiento y el aprendizaje de los errores.