La violencia mata un niño cada dos días

El estudio de seguridad reveló que los niños entre 5 y 9 son el principal foco de abuso sexual.

El viernes pasado, a las cinco de la tarde, Daniel Hernando Cruz estaba en su habitual clase de natación en el Colegio Claretiano de Bosa. El día era caliente, soleado. Por eso el niño, de cinco años, insistía en ir a la piscina. Su padre, Wilson Cruz, no quería enviarlo al colegio, como si un vago presentimiento lo aquejara, según dijo a Citytv. El pequeño murió ahogado al menor descuido de los dos profesionales a cargo de la clase. “El colegio es el responsable”, admitió ante el canal el padre Carlos Parra, rector académico de ese centro educativo.

Según reveló un estudio de la Veeduría Distrital, los decesos accidentales, como el de Daniel Cruz, ocuparon el segundo lugar en 2008 de muertes violentas en menores de edad. Al respecto se encontró que 34 de los 186 decesos fueron consecuencia de accidentes como sofocación, quemaduras, caídas de altura y sumersión. La mayoría de estas víctimas tenía entre 0 y 4 años, y residía en Engativá, Bosa y Usaquén. “Es la primera vez que incluimos en el informe de seguridad en Bogotá un capítulo dedicado a la situación tan preocupante que están viviendo los niños”, señaló María Consuelo del Río, veedora distrital.

Basándose en cifras de Medicina Legal y del Observatorio de Violencia de la Secretaría de Gobierno, la Veeduría encontró datos alarmantes, como que las principales víctimas de abuso sexual son los niños entre cinco y nueve años; que el homicidio fue la mayor causa de muertes en menores de 18 y que el método más común para el suicidio es la asfixia. Alrededor de 60% de los 186 niños que perecieron de manera violenta el año pasado en Bogotá provenían de barrios de estratos uno y dos.

En cuanto a la violencia sexual, las investigaciones determinaron que, de 3.500 casos contra menores, 782 víctimas estaban entre los cinco y nueve años. De esa cifra, 2.800 eran niñas. Los agresores, en su mayoría, fueron identificados como miembros del núcleo familiar, en su orden: padrastros, padres, tíos, primos, abuelos y hermanos.

En el estudio se cuestiona fuertemente la seguridad en el Distrito, ya que del total de muertes violentas, 92 casos fueron por homicidio. En la mira están Ciudad Bolívar, Kennedy y Rafael Uribe Uribe, en donde se reportó el foco de los asesinatos.

Por otro lado, el año pasado 30 menores se quitaron la vida: 25 se ahorcaron y el resto se intoxicó o se lanzó al vacío. Finalmente, la mayoría de casos ocurrió en localidades de bajas condiciones económicas como Ciudad Bolívar, Kennedy y Usme.

Violencia sexual, muertes accidentales, homicidios y suicidios fueron los puntos analizados por la Veeduría Distrital. Las cifras no fueron muy alentadoras, frente a lo cual María Consuelo del Río le hizo un llamado de atención a la Nación y al Distrito: “Es necesario que exista una verdadera política criminal en la que se persigan esos delitos y se busque la reparación de la víctima. Recomiendo al Distrito fortalecer las alternativas que ya tiene en materia de educación y salud con campañas de prevención para víctimas, educadores y familia y un aumento de la seguridad en los colegios, que es donde se denuncian más casos de abuso sexual. En general la sociedad debe aprender a creerle a los niños”.

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