Se repite la historia de fracasos de Millos y Santa Fe

Óscar Héctor Quintabani renunció y Nilton Bernal se hará cargo del equipo embajador. Hernán Darío Gómez  sigue al frente del conjunto cardenal, matemáticamente vivo.

“Esta es una situación muy dolorosa para mí, porque vine a ser campeón y no lo logré”, así se despidió este jueves el técnico colombo-argentino Óscar Héctor Quintabani, quien luego de caer 0-1 con Envigado en El Campín y quedar matemáticamente eliminado de los cuadrangulares, cumplió con su promesa y renunció, luego de permanecer 10 meses en el banco albiazul con un pobre balance.

Para lo que resta del campeonato fue encargado como técnico el ex jugador Nilton Bernal, quien trabaja con las divisiones menores del club desde hace varios años. Desde el jueves mismo, en el interior del comité ejecutivo albiazul, empezó a sonar con fuerza el nombre de Luis Augusto García para suceder a Quintabani. Sin embargo, El Espectador consultó la opinión de El Chiqui y aseguró que por el momento a él no le interesa encargarse del equipo. Lo que este diario supo por una fuente, que pidió reservar su nombre, es que la esposa de Luis Augusto es la que parece que no quiere que él vuelva al banco.

Así que la otra posibilidad es conseguir a un estratega extranjero. Por ahora sólo suena Jorge ‘Polilla’ Da Silva. Lo que sí anunció el jueves Millos fueron cambios profundos a nivel institucional con el propósito de un mejor futuro. Se conoció que a varios jugadores no se les renovará el contrato, entre ellos Milton Rodríguez, Iván Hurtado, Javier Araújo, Miguel Rojas, Óscar Córdoba, Mauricio Casierra y Rubén D. Bustos.

La idea de los directivos es darles la oportunidad a futbolistas jóvenes y reforzarse con tres jugadores de experiencia. Hoy, el único que tiene el puesto fijo es Gerardo Bedoya.

También trascendió que los actuales dirigentes de Millonarios no han contemplado de ninguna manera la posibilidad de irse del club, “porque somos los dueños”, según advierten.

Fracaso cardenal

Si el jueves el club embajador tuvo un día agitado, no menos fue lo que pasó en Santa Fe, que tras la caída ante el Cúcuta tuvo otra crisis, nuevamente marcada por los anuncios de renuncia de Hernán Darío Gómez, quien hace 15 días había dimitido y luego regresado.

De nada sirvieron los ocho mil millones de pesos que invirtieron los dueños del cuadro cardenal, pues la eliminación del equipo es inminente. Para acceder a las semifinales de la Copa Mustang I tendría que ganar los 12 puntos que quedan por disputar.

En Santa Fe todavía no se anuncian cambios, aunque está claro que el técnico no está cómodo en Bogotá y la hinchada cardenal tampoco lo está con él. Seguramente una vez se confirme la eliminación rodarán cabezas, porque la situación económica comienza a complicarse.

La crisis deportiva continúa y el pobre rendimiento de los dos equipos en los últimos años (ver gráfico) tiene a los dos históricos de Bogotá protagonizando una vez más, una  verdadera pena máxima.