En cinco días, han estallado tres granadas en Bogotá

No se descarta que haya relación entre las explosiones, cercanas en tiempo y espacio.

“Son casos aislados”. Así lo dictaminó la Policía Metropolitana, una vez más, después de las últimas tres explosiones en la ciudad ocurridas en tan sólo cinco días. Sin embargo, no se descarta algún tipo de relación entre ellas, pues estos hechos tienen varias similitudes.

Viernes 26 de junio, 8:30 p.m. Dos delincuentes se transportaban en moto con un objetivo en mente. Harían estallar 300 gramos de pentonita en algún lugar del sur de Bogotá. Luego se percataron de que la Policía los tenía en la mira y decidieron arrojar el explosivo en un lugar abierto. Así, la base de la torre de energía del barrio La Chucua, en la cll 40 sur con trv 71 F, sufrió los efectos de la bomba. Una mujer y su hijo resultaron heridos. Hoy están fuera de peligro.

Domingo 28 de junio, 7:40 p.m. Nuevamente, dos sujetos que se movilizaban en una moto eran los responsables de un atentado. A esa hora lanzaron una granada al frente del supermercado Cafam de Roma (cra 80 con cll 55 sur), en la localidad de Kennedy. Cuatro personas resultaron heridas y al poco tiempo fueron dadas de alta de los centros de salud del sector. Este ha sido el único de los tres hechos en los que ha habido una captura. El hombre investigado fue delatado por la comunidad.

Martes 30 de junio, 7:40 p.m. Varios taxistas estaban descansando al lado de una bomba de gasolina del Barrio Gustavo Restrepo (Av. Caracas con cll 27 sur), en la localidad Rafael Uribe. Aprovecharon para tanquear y tomar un café. En ese momento una granada fue arrojada desde un callejón cercano de la estación de servicio y la tragedia ocurrió. Luis Orlando Malva, un taxista de 41 años, fue herido de gravedad. Al momento fue trasladado al hospital San Rafael, donde pereció minutos más tarde. Cuatro personas fueron lesionadas, de las cuales sólo un hombre, Francisco Calderón, sigue en el Policlínico del Olaya en observación, pues una esquirla alcanzó su abdomen.

Con respecto a la investigación, el comandante de la Policía Metropolitana, coronel César Augusto Pinzón, explicó esa misma noche las tres hipótesis que se manejan. La primera señala como culpables a las bandas al servicio del narcotráfico e, incluso, a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc).

La segunda se basa en una amenaza que recibieron los empleados de la gasolinera en la última semana, después de que un taxista que había usado el servicio los culpara de costosas averías en su vehículo. Por último, se habla de un ajuste de cuentas el taxista que murió, pues tenía  antecedentes de lesiones personales.

Mientras tanto,  la Policía continúa con la investigación, ofrece $10 millones de recompensa a quien ayude a dar con el paradero de los culpables y refuerza su servicio de inteligencia, según lo anunció ayer Pinzón. Hasta ahora no hay ninguna conclusión oficial y, asimismo, nada se descarta, incluyendo la presencia de las Farc en Bogotá y la relación entre los tres atentados.

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