Cacería de brujas en Kenia

Con palos y machetes, los habitantes de ese país persiguen a las mujeres acusadas de hechicería.

Parece una historia de horror de la Edad Media: decenas de campesinos, armados con machetes, palos y hachas salen corriendo de sus casas y acuden a un cerro de donde sale una columna de humo denso. De repente, aparece una anciana suplicando clemencia, pero varias personas se le echan encima, la golpean y la tiran encima de la hoguera: “¡Es una bruja!”, grita la turba.

Esta escena se ha repetido con mucha frecuencia desde hace dos semanas en la región de Kisii, Kenia, según un reporte de la cadena de televisión  BBC. Cinco personas fueron quemadas en un solo día, y según testigos, afiches pegados en los árboles de la región sentencian: “Las conocemos por sus nombres”.

El linchamiento de supuestas brujas es una práctica extendida en Kenia, un país de mayoría cristiana pero donde la creencia en las ciencias ocultas es una tradición profundamente arraigada no sólo entre las comunidades campesinas sino también en ciudades grandes como Malindi, uno de los centros turísticos más populares del país.

En lo que va corrido del año, 20 personas han sido quemadas sólo en esta ciudad, asegura una funcionaria del distrito. “El problema es que los residentes no creen que ocurran muertes por causas naturales. Por cada muerte, hay una causa oculta”, explica. Las víctimas del linchamiento en Kisii fueron acusadas de encantar a un joven del pueblo. Luego se reveló que el hombre había sido víctima de un ataque epiléptico. Sin embargo, la falta de conocimiento médico en muchas de estas comunidades lleva a que la gente llegue a los curanderos en busca de una respuesta. Estas personas deben adivinar quién es la “bruja” y, generalmente, condenan a las ancianas.

Al parecer, todo tiene que ver con su apariencia física. Un portavoz de la ONG “HelpAge Kenia”, lo explica: “Por la piel arrugada, el pelo gris y los ojos rojos causados por el humo de las cocinas tradicionales, muchos creen que son brujas”.

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