Iglesia pide presencia de Piedad Córdoba en el acuerdo humanitario

En su asamblea anual, los obispos del país solicitaron un “cara a cara” con las Farc y no una simple mediación.

La Iglesia Católica —a través del presidente de la Conferencia Episcopal Colombiana, monseñor Rubén Salazar y el presidente del Tribunal Nacional Eclesiástico, monseñor Libardo Ramírez— le solicitó al Gobierno Nacional hacer todo lo posible para lograr el regreso a la libertad del cabo Pablo Emilio Moncayo y el soldado profesional Josué Daniel Calvo, permitiendo incluso la presencia de la senadora liberal Piedad Córdoba en el operativo de liberación.

“Lo que nosotros debemos pensar es que el Gobierno está en la obligación de facilitar al máximo todos los canales de comunicación y de liberación de los secuestrados”, aseguró monseñor Salazar, al tiempo que monseñor Ramírez aseguró que el Gobierno “ya le ha bajado el tono a ese ambiente de triunfalismo” y “si estas personas lo hacen discretamente, en algún momento se le podría conceder que vaya la senadora Piedad Córdoba”, no como campaña política sino como una obra de bien. “No habría problema para que participara en la liberación no sólo del cabo Moncayo y el soldado Calvo sino también los demás secuestrados”, agregó.

Lo obispos colombianos, reunidos en Bogotá en la asamblea anual de la Conferencia Episcopal Colombiana, insistieron en la necesidad de alcanzar puntos de encuentro para lograr la liberación de todos los retenidos ilegalmente por las Farc. Como se sabe, el Gobierno sólo avala la mediación de la Iglesia y de la Cruz Roja Internacional en ese proceso, mientras que la guerrilla pide también la intervención del colectivo Colombianos por la Paz, del cual es parte la senadora Córdoba.

Al respecto, monseñor Luis Augusto Castro, arzobispo de Tunja, afirmó que la presencia de la Iglesia Católica dentro de dicho proceso de liberación debe ir mucho más allá, hasta el punto de propiciar un “cara a cara” o un “encuentro directo” para comenzar a explorar posibles caminos hacia la paz. “Queremos llegar con un mensaje directo al secretariado de las Farc y no simplemente como acompañantes de alguien en una determinada liberación”, subrayó monseñor Castro.

Para monseñor Fabián Marulanda, secretario de la Conferencia Episcopal, la guerrilla no puede hacer exigencias y tiene la obligación de dejar en libertad, “sin vacilaciones”, a todos los secuestrados. “Para la liberación, el Gobierno debe facilitar el despeje de la zona en la que se va a desarrollar la entrega y evitar las operaciones militares. Pero de allí en adelante no se puede hacer nada y las Farc tienen la responsabilidad de entregarlos sanos y salvos”, enfatizó.

Teniendo en cuenta que es la primera vez que la Iglesia intenta mediar entre el Gobierno y Colombianos por la Paz para que se permita la presencia de la senadora Piedad Córdoba en la liberación del cabo Moncayo, se espera que esta semana, cuando el presidente Álvaro Uribe haga su visita habitual a los obispos colombianos, les dé una respuesta.

Gobierno escuchará el martes a los obispos

El comisionado para la Paz y la Reintegración, Frank Pearl, insistió en que la posición del Gobierno sigue siendo inamovible y que la obligación de las Farc es dejar en libertad a todos los secuestrados —militares y civiles— que tiene en su poder, sin contraprestación alguna.

El funcionario se reunirá hoy con los obispos colombianos, en el marco de la Asamblea Anual de la Conferencia Episcopal, con el objetivo de escuchar sus propuestas en materia de paz y de reintegración.

Pearl señaló que el Ejecutivo está dispuesto a escuchar y analizar las propuestas de los jerarcas de la Iglesia, reiterando que la responsabilidad de la vida y el bienestar de los secuestrados es de la guerrilla, “que nunca debió habérselos llevado”.

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