Balance positivo tras “Amor por Bogotá”

Concluyó la campaña de las Secretarías Distritales para crear cultura ciudadana.

¿Me quiere o no me quiere? Así fue el eslogan, representado con una margarita, que acompañó desde el 18 de mayo las jornadas de “Amor por Bogotá” que buscaron fortalecer las acciones de convivencia y educación de los ciudadanos.

Los secretarios y el alcalde mayor lo admitieron: la cultura ciudadana no va a cambiar de un momento para otro. La tarea debe ser permanente y esta campaña pretendía dar un paso más en el tema por medio de  intervenciones pedagógicas y proyectos de reflexión para invitar a las personas a incluir en su cotidianidad hábitos puntuales que mejoren su calidad de vida. El mensaje, en general, se resumió en una frase: la ciudad se construye colectivamente.

Tal vez la campaña de cultura ciudadana más recordada en la historia de Bogotá fue la que llevó dos veces a Antanas Mockus a ser el alcalde de Bogotá. Para las elecciones que lo posicionarían en el período 1995-1998 Mockus no utilizó publicidad sino la promesa de una nueva ciudad fundada en la educación: “Existe una brecha entre la ley, la moral y la cultura”, dijo por aquel entonces el ex mandatario de la capital. La cultura ciudadana fue entendida como un conjunto de programas y proyectos cuyo fin era fomentar la convivencia ciudadana mediante un cambio consciente de la conducta.

Con este concepto se llevaron a cabo diversas actividades desde el 18 de mayo pasado hasta el 3 de julio. Cada semana tuvo una especialidad a cargo de la secretaría correspondiente: movilidad, hábitat, ambiente, salud, hacienda y gobierno.

Después de terminada esta jornada la Alcaldía Mayor pretende darle continuidad al programa desarrollando estrategias para que los niños sean líderes en su comunidad, mejorando el servicio al ciudadano de los funcionarios del Distrito y preparando una nueva campaña de reflexión en el próximo cumpleaños de Bogotá.

Las bondades del carro compartido

La semana del 18 al 23 de mayo, la primera del programa ‘Amor por Bogotá’, tuvo como protagonistas a la Secretaría de Movilidad y la campaña ‘Compartir el carro’. De acuerdo con el balance de la Alcaldía, el hecho de haber promovido el uso compartido de los vehículos con compañeros de trabajo, amigos y vecinos, representó para los principales corredores viales de la ciudad una velocidad promedio de circulación de 24 kilómetros por hora (anteriormente, según los estudios de velocidad previos a la extensión del Pico y Placa a 14 horas, dicho promedio se encontró cercano a los 10 km/h). En 1998 había en Bogotá 694.200 carros, en la actualidad el número ha ascendido a 1.324.495, lo que ha suscitado una especie de caos de movilidad que obliga a la administración distrital a ingeniar medidas, a explorar y fortalecer campañas como ésta.

Ciudad libre de basura

En Bogotá, cada operador de aseo levanta cerca de 500 kilos de basura diarias de las calles. Del mismo modo, son aproximadamente 1.000 las personas que se encargan de realizar este trabajo, lo que representa 500 toneladas de desechos que día a día se unen en el relleno sanitario de Doña Juana con el resto de las basuras que provienen de las viviendas y los establecimientos comerciales. Sin embargo, gran parte de los restos que recoge el personal de aseo aparece en las calles porque son dejados por ciudadanos que desconocen los horarios de recorrido de los camiones recolectores. Esto significa que existe un desfase de tiempo que a su vez deja expuestos en los espacio públicos elementos contaminantes. Mediante la campaña “Ciudad sin Basuras”, puesta en práctica desde el 26 de mayo pasado, el Distrito optó por invitar a la ciudadanía a no arrojar desechos a los espacios públicos, a poner la línea 110 a disposición para averiguar los horarios de los recolectores y a sugerir el reciclaje como alternativa para reducir la contaminación.

Por las madres gestantes

Las cifras oficiales señalan dos importantes puntos en el tema de la mortalidad en madres gestantes en Bogotá: uno, la capital tiene la tasa más baja de muertes de maternas en el país y dos, la meta propuesta en el Plan de Desarrollo de reducir ese índice a 40 muertes por cada cien mil nacidos, se cumplió anticipadamente en 2008, cuando el indicador fue de 36. A pesar de los esperanzadores datos, la administración dedicó la semana del 8 al 14 de junio pasados a concientizar a las familias acerca de la importancia de realizar a tiempo los controles prenatales.

Para eso, la campaña se sirvió del teatro, las pancartas y postales para mandar su mensaje.


Menos armas

Con jornadas voluntarias de entrega de armas, conversatorios de sensibilización y presentaciones artísticas en diferentes puntos de la ciudad, la Secretaría de Gobierno buscó concientizar a los bogotanos sobre los beneficios del desarme, y el peligro que representa para la seguridad convivir con armas.

Esta jornada, que se realizó del 23 junio al 3 de julio, dejó resultados positivos: en total se recolectaron 260 armas de fuego, 5.000 cartuchos, 11 granadas y 70 armas blancas. Estas cifras dejaron como resultado una rebaja en las muertes, violencia y delitos que se cometen en la capital, aseguró el alcalde Samuel Moreno. Esta fue la jornada número 17 que se hace en la ciudad.

El impuesto, aporte para el beneficio

Con el objetivo de inculcar a los ciudadanos la importancia de pagar los impuestos a tiempo y mejorar la percepción de los mismos, en lo que representan en cuanto a inversión en salud, obras, infraestructura, inversión social, cultura y educación para los bogotanos, la Secretaría de Hacienda y desarrollo económico consiguió resultados positivos según las cifras entregadas.

Con corte a 30 de junio de este año, se  recaudaron 803.124 millones de pesos, frente a 713.670 millones de 2008. Esto quiere decir que el aumento total fue  del 13%, pero teniendo en cuenta el aumento del costo de vida de un año a otro, el real es del 8%.

Por otro lado, con la misma fecha de corte, se recibieron 1.940.323 pagos, frente a 1.839.802 a junio 30 de 2008, lo que representa un incremento del 5,5%.

Estas cifras no son definitivas, ya que todavía faltan algunas entidades bancarias por entregar sus reportes.

Mucho ruido

Del 1° al 7 de junio pasados el gran homenajeado en la campaña para amar a la ciudad fue el silencio.

Con el eslogan ‘No más ruido. ¡Cambiémosle la cara a Bogotá!’ se realizaron decenas de intervenciones lúdicas en bares, centros comerciales y otras zonas tradicionalmente ruidosas para concientizar a los ciudadanos sobre los peligros e incomodidades del ruido.

Durante estos días se dieron a conocer importantes datos sobre el tema, por ejemplo que Chapinero, Usaquén y Engativá son las tres localidades más ruidosas.

Asimismo, se logró que los taxistas se comprometieran a darle buen uso al pito del carro.

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