La Nación presiona por la Fase III de Transmilenio

A los trabajos, que engloban la calle 26 y la carrera décima y que se iniciaron en diciembre del año pasado, les restan cerca de 18 meses.

Hace tres semanas el Gobierno Nacional a través del Departamento Nacional de Planeación pidió a la administración distrital los estudios que determinarían la primera línea del metro, sus costos y el precio del pasaje. Sin embargo, debido a algunas imprecisiones y plazos solicitados por la firma encargada de los estudios, la Alcaldía aseguró que dichos informes se entregarían, definitivamente, a finales de agosto. Ahora, en esta ocasión por medio del Ministerio de Transporte, el Gobierno Nacional vuelve a exigir al Distrito el cumplimiento de lo acordado tres meses atrás, cuando el presidente Álvaro Uribe aseguró que a través de su gestión se financiaría el 70% del metro. 

Esta vez, el llamado de atención estuvo a cargo del viceministro de transporte, Gabriel Ignacio García Morales, quien por medio de una carta dirigida a Jairo Fernando Páez Mendieta, gerente de Transmilenio, advirtió sobre el retraso de las obras correspondientes a la Fase III del sistema de transporte masivo. La razón del reclamo –según el cual ya se cumplió el 30% del plazo y los trabajos en algunos tramos no superan el 3%– está incrustada en el acuerdo de financiación, pues uno de los requisitos para que la Nación aporte el 70% del proyecto metro  es que la Fase III de Transmilenio debe estar lista a finales de 2010.

Páez Mendieta indicó que la responsabilidad de la ejecución de las obras recae en el Instituto de Desarrollo Urbano (IDU). En este sentido el subdirector técnico del Instituto, Aldemar Cortés, destacó que el IDU está haciendo lo posible por cumplir lo pactado y terminar el año 2010 con la tercera fase finalizada. Asimismo, Cortés destacó el compromiso del resto de instituciones distritales para avanzar en el objetivo, pero contempla la idea de que ante alguna eventualidad, el Distrito se vea obligado a buscar una modificación en los plazos.

La situación para el viceministro García va mucho más allá y sugiere a la administración distrital un aprovechamiento máximo del tiempo, de tal forma que se confeccionen tres grupos de trabajo que cubran las obras por turnos definidos, que trabajen día y noche y que no cesen sus actividades durante los días festivos.

A los trabajos de la Fase III, que engloban la calle 26 y la carrera décima y que se iniciaron en diciembre del año pasado, les restan cerca de 18 meses para estar totalmente terminados. De lo contrario, la movilidad en la ciudad podría tornarse aún más crítica, pues el sistema Transmilenio incompleto no estaría en capacidad de  responder a las necesidades de transporte de los bogotanos ante el inicio de trabajos del metro y el tren de cercanías, lo que a su vez implicaría un retraso en el inicio de estas obras.

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