La esencia de ser liberal

La mayoría de los precandidatos liberales coincidieron en que el Presidente de la República no es liberal.

¿Sigue siendo el presidente Álvaro Uribe Vélez un dirigente de ideas liberales? Ese fue uno de los temas tratados en el debate entre los precandidatos del Partido Liberal, realizado por El Espectador, tema clave en la actual coyuntura política y en momentos en que comienzan a afianzarse propuestas sobre una consulta interpartidista entre sectores “de origen liberal”, dicen, mientras en el interior de la misma colectividad roja hay quienes aún reconocen esas raíces en el Primer Mandatario y claman por un acercamiento.

 Entre los siete precandidatos liberales hay diversidad de conceptos al respecto. Para Héctor Helí Rojas, hablando en términos filosóficos, Uribe es la persona más conservadora que existe porque, en su criterio, “no le gusta la libertad, ni le gusta la igualdad”. Incluso, según el senador y aspirante a la nominación liberal, la seguridad democrática favorece a unos pocos y les resta oportunidades a los más débiles de disfrutar su libertad. “Yo sí soy liberal puro, creo en el mercado, pero donde el mercado interviene para ayudar a los más vulnerables de la sociedad. Como dijo alguna vez, tal vez Carlos Holguín, nunca el Partido Conservador se había sentido tan representado y tan identificado como con Uribe”, sostuvo Rojas.

El ex gobernador de Antioquia Aníbal Gaviria salió en defensa del presidente Uribe y lanzó sus pullas, criticando a su partido por pensar que el enemigo y el problema es el Primer Mandatario: “El presidente Uribe sí supo interpretar el país como no lo supo hacer el Partido Liberal hace ocho años. Él identificó que la seguridad era el anhelo colectivo de los colombianos”, manifestó. A las críticas que sus colegas le hicieron a Uribe por la situación social del país, el ex gobernador respondió que esa “es una realidad que no se le puede endilgar al presidente Uribe, porque ese problema tiene más de 50 años de acumulación”.

Alfonso Gómez Méndez, por su parte, expuso sus propias razones para considerar que Uribe no es un hombre de pensamiento liberal: “No ha sido un representante del liberalismo en el manejo de las libertades públicas y de los Derechos Humanos; tampoco al ser en cierta forma tolerante con la corrupción pública de algunos de sus funcionarios y no ha representado los principios de la socialdemocracia. Es caudillista, autoritario y, según la Constitución, cuando el Presidente sale del país debe dejar a un ministro delegatario con la filiación política que lo eligió, y Uribe siempre ha dejado a un conservador”.

Y aunque para Cecilia López el Presidente de la República sí  comparte programas liberales, a lo largo de los siete años de mandato ha demostrado que la democracia no lo conmueve, que no respeta la Constitución más liberal que hemos tenido (la del 91), que su meta no es la paz sino la guerra y que ignora que para los liberales el Estado es el que debe dirigir el desarrollo y no, como ha dicho el Presidente, el Estado ser socio del sector privado.

Rafael Pardo es de los que piensa que “una cosa es ser del partido y otra tener apelación liberal”, mientras que Alfonso López Caballero cree que el presidente Uribe “es de espíritu liberal, pero por el contrario su gobierno no ha sido así”. Por último, Iván Marulanda sostuvo que Uribe no es liberal, aunque sí “utilizó al liberalismo para ascender en su carrera política y le va a dejar al país unas realidades que no tienen nada que ver con el pensamiento liberal”.