¿Es posible vivir de un blog?

La pregunta la responde Mariano Amartino, un argentino pionero en los weblogs en español, quien visitó Colombia para presentar su ponencia “Monetización de blogs”.

Guido, el pequeño de dos años que Mariano Amartino tiene en su cámara en una, dos, tres, diez fotos, es el amor de sus amores. Así lo confiesa el bloguer, el argentino, el de ojos azules y voz enérgica, que llegó a Colombia unos días atrás para hablar de blogs y negocios, y las dos cosas unidas. Amartino toma su Canon D1000, busca entre los cientos y cientos de fotografías a Guido, se ríe recordando la malicia del niño montado en un triciclo y dice que por eso las cámaras son su otra pasión, porque puede ver la sonrisa pícara de su hijito cuando él quiera.

El mismo hombre de 38 años que se carcajea con las travesuras de Guido, que toma fotos a diestra y siniestra —del almuerzo chino, del centro comercial, de la entrevistadora y del entrevistado— es uno de “los pioneros en Argentina en la creación de comunidades on-line y el uso de weblogs”. Lo dicen medios en internet y otros impresos que también le han hecho entrevistas como ésta.

Él hizo de su blog una empresa, y de su empresa un ejemplo de negocios que hoy lo lleva por el mundo entero dictando conferencias sobre su creación. Aquí en Colombia llamaron a su charla “Monetización de blogs”. Amartino subió al estrado, frente a decenas de amantes y profesionales de la informática que habitaban Campus Party —la reunión de tecnología anual más grande del país— y habló sobre su trayectoria, sobre su vida de bloguer.

Para esta entrevista habló también de su otra vida, la que llevaba antes de conocer la internet, la de politólogo, la de asesor del Partido Justicialista, la del estudiante de posgrado en medios de comunicación. La del profesional en ciencias políticas que se cansó de la política de su país porque también se hartó de la eterna confrontación entre unos y otros.

1990. Amartino abandonó la política y entró a trabajar en una operadora móvil. Estando en la misma empresa llegó el año 1994 y su “descubrimiento de la internet”, como él la llama. De ese entonces recuerda las reflexiones que le despertaban temas hoy tan habituales como el correo electrónico. “Empecé a preguntarme cuánto poder tenía la web en el orden social, que permitía unir a dos personas en diferentes sitios a través de unos textos en línea”.

2001. Mientras trabajaba en un sitio web, Amartino descubrió a un empleado “incumpliendo con su trabajo”. Cuando le preguntó qué le pasaba, en qué perdía el tiempo, el trabajador respondió: “En un blog”. Luego de que el empleado le explicara con detalles de qué hablaba, Amartino decidió crear el suyo. Dejó el trabajo y se dedicó a bloguear. Junto con otros amantes de la internet participó en la creación de sitios como Blogdir.com y Weblogs.com.ar: comunidad de weblogs argentinos y en español. En ese momento, dice Amartino, “eran más experimentos que negocios en sí mismos”.

2002. El director general del sitio web del diario Clarín —el más importante en Argentina— se comunicó con Amartino. Le preguntó qué es eso de los blogs y le puso una cita. De esa conversación, de la advertencia de Mariano “en algún momento los blogs se van a llevar su audiencia”, nació el weblog del Clarín: un sitio que recogía las últimas tendencias en blogs de habla hispana.

Ese, podría decirse, fue el primer paso a los negocios. Luego vendrían otras consultorías a medios de comunicación, la creación de su propio blog: www.uberbin.net (“donde escribo sobre tecnología, estrategias y cosas de internet”, como dice en la presentación del sitio). Y vendrían también propuestas de anunciantes (empresas como Nokia y Samsung), patrocinadores de su sitio (como Intel) y otros weblogs en temas especializados. “¿Es posible vivir de un blog?”, se pregunta Amartino y sin pensarlo dice: “Sí”.

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