No habrá cortes de agua tras mantenimiento a Chingaza

El Acueducto destinará los próximos 75 días al mantenimiento del túnel.

Desde el lunes el agua que llega al 70% de la ciudad dejó de ser abastecida por el túnel de Chingaza, en Cundinamarca. La última revisión del sistema, adelantada en noviembre del año pasado, identificó algunos puntos críticos en el tramo Ventana-Simaya, de una longitud cercana a los 680 metros. La Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá (EAAB) dio un plazo máximo de 75 días para revestir de concreto el tramo y ejecutar labores de mantenimiento, es decir, que el 25 de septiembre próximo el túnel retomaría su papel de arteria principal de agua de la ciudad.

El plazo no puede excederse, pues ante el cierre de Chingaza ha sido el embalse de San Rafael el elegido para suministrar el servicio a los bogotanos y las proyecciones indican que con una demanda de cerca de 15 metros cúbicos por segundo (la cantidad de agua estimada que consume la ciudad), el agua del embalse se agotaría completamente. Palabras más, palabras menos, Bogotá quedaría sin agua.

Para ayudar a solventar el mantenimiento de Chingaza, la planta de purificación de agua de Tibitoc aumentará su producción casi en dos metros cúbicos por segundo, lo que incrementaría el caudal en sus tuberías y podría cambiar el color del agua. “Cuando la velocidad del agua aumente, como tenemos pensado hacer la semana que viene, es posible que cambie un poco de color al remover las capas que el líquido va creando dentro de los bordes internos de los tubos. Sin embargo, le podemos asegurar a la ciudad que el agua seguirá siendo absolutamente potable y que no hay que temer su consumo”, aclaró Julián Montoya, gerente del sistema maestro de abastecimiento de la EAAB.

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