Crisis colombo-ecuatoriana llega al comercio exterior

La Comunidad Andina de Naciones jugará un papel decisivo en la búsqueda de una solución.

Además de generar una crisis diplomática que hoy se mantiene, el bombardeo colombiano al campamento de Raúl Reyes en territorio ecuatoriano, el 1° de marzo de 2008, sigue provocando sobresaltos en las relaciones de ambos países, pero ahora en el campo económico.

Algunos analistas y empresarios colombianos no dudan en calificar como retaliaciones las salvaguardias impuestas por Quito a 1.346 productos colombianos, que encarecen su importación desde Ecuador, haciéndoles perder atractivo en ese mercado.

Históricamente, la balanza comercial entre ambas naciones es superavitaria para Colombia.

Las salvaguardias fueron aplicadas desde ayer por el Consejo de Comercio Exterior e Inversiones (Comexi) de Ecuador y son de  carácter temporal por un año. Según el organismo, el 85% de los 1.346 productos gravados tendrán un incremento en sus aranceles de entre el 20 y el 30%.

Entre los artículos afectados aparecen los principales renglones de las ventas nacionales en Ecuador (ver tabla), como son productos del sector automotor, electrodomésticos, textiles y confecciones, calzado, plásticos, cuero, productos de papel, industria editorial, cerámica, carne de bovino, muebles, productos de panadería, confitería, licores, cosméticos, productos de aseo, lácteos, flores, hortalizas, frutas, café y tabaco.

Para Colombia, en voz del ministro de Comercio, Industria y Turismo, Luis Guillermo Plata, “la medida que ha adoptado Ecuador afecta de manera injustificada y desproporcionada a las exportaciones colombianas, y es claramente discriminatoria, teniendo en cuenta que los argumentos que la inspiran no tienen sustento”.

El funcionario agregó que tal determinación viola las normativas que rigen a los países que conforman la Comunidad Andina de Naciones (CAN), esto es, Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia.

El organismo multilateral tiene plazo hasta el 26 de agosto para dar su punto de vista sobre la decisión ecuatoriana.

Según Tulio Zuloaga, presidente de Asopartes, uno de los gremios más afectados, la medida es una represalia del gobierno de Rafael Correa ante las complicadas relaciones diplomáticas que viven las dos naciones. Agregó que con esto se afectarán por lo menos 60 exportadores colombianos y las tres ensambladoras del país, que en lo corrido de 2009 no han podido vender ni un solo auto en Ecuador.

“Por nuestro lado la situación es bastante delicada, pues llegamos a exportar US$100 millones y ahora vamos a vender US$40 millones. Lo que se debe hacer es acudir a la CAN”, puntualizó Zuloaga.

De acuerdo con el gobierno de Ecuador, las salvaguardias se justifican si se tiene en cuenta el proceso devaluativo que se ha dado en nuestro país. “Colombia nos puede devaluar el peso en 30%. Nosotros no podemos responder, perdemos competitividad, se empieza a importar y no se exporta nada a Colombia, por eso hemos puesto salvaguardias cambiarias a Colombia, lo cual lo permite la CAN” , dijo a la agencia EFE el jefe de Estado ecuatoriano, Rafael Correa.

Javier Díaz, presidente de Analdex, rebate el argumento ecuatoriano al indicar que en el último tiempo, en lugar de devaluarse, el peso colombiano se ha revaluado. “Es indudable que se trata de un tema de retaliación debido a los problemas políticos”.

El analista Mauricio Cabrera afirma que en la decisión ecuatoriana pesan varios aspectos, como  la caída en los precios del petróleo y en las remesas, sus dos principales fuentes de ingreso. “De todos modos, la situación de fondo es que todo proviene del mal momento de las relaciones diplomáticas. Pero en el tema económico las salidas que les quedan son dos: o ajustan la tasa de cambio o imponen restricciones a las importaciones, y como ellos no pueden devaluar (el dólar es la moneda oficial), pues toman acción frente a las compras en el exterior”.

¿Qué hacer?

Hay consenso entre analistas y empresarios, quienes consideran que la mejor forma de responderle a Ecuador es impugnando sus decisiones ante la CAN.

Para el presidente de la Andi, Luis Carlos Villegas, la represalia es la última instancia a la que se debe llegar. “(Colombia) también tiene instrumentos legales, como es la retaliación, que tiene que ser una repuesta proporcionada a las medidas ecuatorianas, con la misma temporalidad. Sin embargo, se debe esperar y confiar que no haya necesidad de llegar allá y que la Secretaría de la CAN resuelva, como lo pensamos en el sector privado, que la medida tomada por Ecuador es inconveniente, por supuesto, pero sobre todo que va en contra del ordenamiento de la CAN”.

A su juicio, dichas salvaguardias ponen en peligro 150 mil empleos en los dos países.

Por su parte Javier Díaz, presidente de Analdex, considera que las retaliaciones lo único que harán es afectar a los empresarios nacionales. “Muchas de nuestras importaciones de Ecuador corresponden a materias primas fundamentales para nuestro aparato productivo, por lo que no se debe pensar en ese tipo de medidas”.

Este escenario es una buena oportunidad para que la CAN recupere su papel, bastante desvirtuado en el último tiempo, y que los exportadores nacionales pongan a prueba su creatividad para buscar nuevos mercados.