Otro trago a la discusión

La venta de licor después de las 11:00 p.m. continúa generando controversia.

Luego de que el Distrito lograra firmar acuerdos con los comerciantes para permitirles el expendio de alcohol hasta altas horas de la noche, la concejal Ángela Benedetti critica la decisión.

Dos hechos han sido los pilares sobre los que se han tejido las discusiones del Decreto 013 de 2009, que prohíbe el consumo de alcohol en espacios públicos y que hasta hace tres días impedía su venta entre 11:00 p.m. y 10:00 a.m. en nueve sectores de la ciudad. Los hechos son los siguientes: el asesinato del joven Juan Pablo Arenas y la derogación del Artículo 2 del decreto, correspondiente a la venta de licor en horario restringido.

En enero de este año, cuando el Decreto 013 entró en vigencia, diversas opiniones atribuyeron su ejecución a una búsqueda desesperada de la administración distrital por mejorar la seguridad de las zonas de rumba de la ciudad tras la muerte de Juan Pablo Arenas. El joven, estudiante de Comunicación Social, cayó apuñalado por un indigente, que robó sus equipos de video. “Tuvo que morir un joven para que se tomaran cartas en el asunto”, decía la voz de los inconformes, pero según la secretaria de Gobierno, Clara López, para ese entonces “ya estaba todo listo y se publicó el decreto”.

Actualmente, seis meses después, la derogación del Artículo 2 del decreto suscita de nuevo discusiones entre los miembros del gobierno distrital y los opositores de la gestión del alcalde Samuel Moreno. La razón que permitió la derogación del artículo fue un pacto de autorregulación entre el Distrito y los comerciantes agremiados en Fenalco Bogotá. “No se trata de lo que propongan los comerciantes, las leyes no están para negociar, están para hacerse cumplir”, sentencia la concejal Ángela Benedetti.

Benedetti, quien hoy presentará en el Concejo de Bogotá un proyecto de acuerdo para prohibir el consumo de bebidas embriagantes dentro de los automóviles, es partidaria del retorno a la Ley Zanahoria implantada por el ex alcalde Antanas Mockus y de la creación de una policía especial encargada de las actividades nocturnas relativas a la rumba en un horario de 6:00 p.m a 6:00 a.m. La concejal considera contradictorio que de nuevo se permita a los comerciantes vender trago después de las 11:00 p.m., cuando el Distrito desea aumentar la seguridad de los sectores en los que justamente estaba prohibido, y asegura que “dentro de las siete localidades donde más se presentaron riñas en los cuatro primeros meses del año, cinco no están en el Decreto 013: Engativá (9.572); Bosa (7.554); San Cristóbal (6.952); Ciudad Bolívar (6.436) y Rafael Uribe (5.733)”.

Por su parte, la secretaria López considera que el pacto con los cerca de 100.000 establecimientos que venden licor en la ciudad no obedece a ningún tipo de negociación de las normas, sino a una apuesta por un cambio cultural de los vendedores. “Sin embargo, es válido aclarar que aunque se haya derogado el Artículo 2, el decreto sigue vigente. Por lo tanto está prohibido el consumo de alcohol en espacios públicos en todas, absolutamente, todas las localidades”.

López es prudente al hablar del tema de la Ley Zanahoria, considera que se deben tener en cuenta los intereses de cerca de 400.000 ciudadanos cuyos ingresos dependen de la vida nocturna y frente a las críticas a la decisión de permitir de nuevo la venta de alcohol pasadas las 11:00 p.m. prefiere ser salomónica: “Los mismos que en enero nos criticaron por implantar la medida, son los que hoy nos critican por levantarla. No hallan como contradecir a la administración”.

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