Cuenta regresiva hacia la gloria

El ciclista español Alberto Contador está a sólo seis días de volver a levantar sus brazos en los Campos Elíseos vestido de amarillo en lo más alto del podio parisiense.

No pudo elegir un mejor momento para decir “presente”, porque justo a una semana de que el Tour de Francia escogiese a su dueño, Alberto Contador demostró que el bicampeonato en la vuelta más importante del mundo era un sueño posible.

Atrás quedaba la polémica sobre la lucha de egos en el interior del equipo Astana, que aparte del madrileño, llegó a territorio francés con otro as: el siete veces campeón del giro galo, Lance Armstrong, para que fuera la carretera la que finalmente eligiera al capo del equipo kazajo.

Pasaban las etapas, 14 para ser más exactos, y la distancia en la general entre el ganador de la versión 2007 y el estadounidense era de apenas segundos, hasta que el domingo, el paso demoledor del ibérico hacia la estación de esquí suiza de Verbier puso a cada quien en su lugar.  Este martes, cuando se reanude la competencia, Contador, aparte de lucir el maillot amarillo, partirá con la primera opción para adueñarse de él por segunda vez.

Ahora la ventaja sobre Armstrong es de un minuto y 37 segundos, y aunque no lo descarta en absoluto al segundo en la general como una amenaza hacia el reencuentro con la gloria, el español también mira de reojo al británico Bradley Wiggins (tercero a 1:46) y al luxemburgués Andy Schleck (quinto a 2:26).

A este último lo considera el más fuerte de sus rivales, mientras del corredor de Gran Bretaña advierte que, por ser un especialista en las crono, “habrá que intentar distanciarle más, de cara a la contrarreloj” de Annecy, a disputarse este jueves, en un recorrido de 40,5 kilómetros.

Pero antes de medirse al cronómetro, deberá enfrentarse de nuevo a la alta montaña en la fracción de mañana, la decimoséptima, que incluirá cuatro premios de primera categoría y uno más de segunda. Contador no descarta una crisis, pero sabe que de llegar a Grand-Bornand, donde termina la etapa, con la amarilla puesta, los Campos Elíseos aguardarán por él.

“Todos van a aprovechar para atacarme pero dependerá de mí hacerlo todo bien y no descuidar nada”, advierte Contador, quien espera contar con el apoyo de Armstrong y del Astana en general para defender el liderato hasta el final, ya que “después de lo del domingo se aclaró todo bastante más y la polémica es mucho menor”.

De ello da fe el propio entrenador del equipo, el belga Johan Bruyneel, quien acompañó a Lance en sus siete conquistas francesas y al que el propio estadounidense le advirtió antes del Tour: “Yo trabajaré para el que esté más fuerte; si es Alberto, por supuesto, o Levi, o Klöden, o quien sea”.

“No me ha sido fácil llevar esta situación lo mejor posible y ha habido cosas que se me han escapado de las manos por los medios de comunicación”, agrega Bruyneel, que no duda en que Armstrong cumplirá con la palabra dada para que el próximo domingo celebren juntos en París.

Faltan todavía días para hacerlo, pero Alberto, el primer corredor español en conseguir la victoria en las tres grandes vueltas ciclísticas del mundo (se impuso además en el Giro de Italia y la Vuelta a España en 2008), quiere contar muchos títulos más y si son en el Tour, mejor aún.

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