La paranoia del DAS

El organismo de inteligencia investigó al Concejo de Bogotá por aprobar una cátedra de Derechos Humanos, ordenó indagar la Fundación País Libre y vio con malos ojos una cátedra periodística porque podría provocar una “asonada”.

El rastreo al Concejo de Bogotá

Ni el Concejo de Bogotá se salvó de la esquizofrenia del DAS por encontrar nexos de la política con la guerrilla. En un memorando del 23 de agosto de 2004, Jaime Fernando Ovalle le reporta al subdirector de operaciones del DAS, Hugo Daney Ortiz, que es urgente la identificación de los miembros del Concejo que promocionaron y sancionaron el Acuerdo 125 de 2004, que reglamenta la instrucción de la cátedra de “Derechos Humanos, deberes, garantías y pedagogía de la reconciliación” en todos los colegios del Distrito Capital. Todo lo que oliera a Derechos Humanos era inmediatamente relacionado con la guerrilla.

¿Conferencias subversivas?

El 8 de agosto de 2005, el director del DAS en Caldas, Guillermo León Cardona, le envió al jefe del G-3, Jaime Fernando Ovalle, la transcripción de una conferencia titulada “Periodistas, conflicto y Gobierno”, que dictó Hollman Morris a 120 estudiantes de la Facultad de Comunicación Social y Periodismo de la Universidad de Manizales.

En la charla el comunicador hizo alusión a las masacres de San José de Apartado, de una familia en Cajamarca y de tres sindicalistas en Arauca y a la forma oficialista, según él, como los medios de comunicación las cubrieron. Además, hizo serias críticas a los informes periodísticos de las llamadas capturas masivas y les pidió a los estudiantes perder el temor para asumir posiciones críticas sobre el conflicto colombiano.

El DAS calificó la conferencia como una “crítica desmandada” contra la política de seguridad democrática y concluyó que esta clase de periodismo “incita a comunicadores y a comunidades de bajos recursos a organizarse para hacer asonadas contra la administración y la Fuerza Pública”.

Seguimientos a País Libre

Dentro de los seguimientos ordenados por el G-3, aparece un memorando del 10 de mayo de 2004 en el cual se solicitó indagar aspectos contables y certificados de la Cámara de Comercio de la fundación País Libre, establecida en la década del 90 por el hoy vicepresidente Francisco Santos. El abogado Óscar Silva, quien defendió a Ricardo Palmera (alias ‘Simón Trinidad’) en sus procesos en Colombia, también fue objeto de seguimientos por el DAS. Lo paradójico es que Silva tiene un hermano secuestrado por las Farc.

Pedro Juan Moreno y Luis Alfonso Hoyos

En el expediente de la Fiscalía por el escándalo de las ‘chuzadas’ aparecen registros confidenciales del DAS sobre las hojas de vida de Luis Alfonso Hoyos Aristizábal, próximo embajador ante la OEA; Pedro Juan Moreno, ex secretario de la gobernación de Uribe; de Jaime Araújo Rentería, ex magistrado de la Corte Constitucional; entre otros. En uno de los reportes secretos, el DAS califica a Carlos Lozano, director del semanario ‘Voz’, como “representante de las Farc encargado de difundir su ideología”, y sobre el ex ministro Álvaro Leyva, otro informe en el cual es señalado como consultor de las Farc en asuntos políticos. Tanto Lozano como Leyva estaban siendo investigados por la Fiscalía pero sus casos fueron archivados.

Vea el facsímil del memorando en el que se solicita identificar a los miembros del Concejo de Bogotá por la promoción de una cátedra de Derechos Humanos haciendo clic AQUÍ.

Temas relacionados