Con aroma de Ministerio

El Presidente nombró a Gabriel Silva Luján como sucesor de Juan Manuel Santos.

El presidente de la Federación Nacional de Cafeteros, conocido estadista y diplomático, tomará las riendas del Ministerio de Defensa. Su principal tarea, dijo el Jefe de Estado, será fortalecer la defensa jurídica de las Fuerzas Armadas.

Casi tres meses después de la renuncia de Juan Manuel Santos, por fin el Ministerio de Defensa tiene nuevo titular. Se trata de Gabriel Silva Luján, quien se venía desempeñando como presidente de la Federación Nacional de Cafeteros desde 2002. Se le considera una persona muy cercana a su antecesor Santos, al propio presidente Uribe y al ex presidente César Gaviria Trujillo, a quien acompañó en su gobierno como consejero de asuntos internacionales y como embajador en Washington.

Este politólogo de la Universidad de los Andes,  liberal de pura cepa, fue el gestor que posicionó la marca Juan Valdés en el  mundo. De sus 49 años, gran parte los ha dedicado a los cargos públicos y, junto con Juan Manuel Santos, esgrimió un programa que Gobierno y empresarios construyeron para devolverle la seguridad al Eje Cafetero. Natural de Barranquilla, se especializó en Economía y Relaciones Internacionales en el School of Advanced International Studies de Johns Hopkins University, en Washington D.C.

Su nombramiento ha sido recibido con bombos y platillos. Personajes de larga trayectoria en el ámbito castrense, como el ex comandante de las Fuerzas Militares, general (r) Manuel José Bonnet, comentaron: “Es un hombre de muchos conocimientos financieros y de administración, principal característica que debe tener un ministro de Defensa. Tiene buen recibo en la clase política y tiene buenas relaciones, que seguramente le van a permitir un manejo muy fluido con el mando militar”.

Silva Luján, quien ha expresado abiertamente su convencimiento de la seguridad democrática, será el encargado de consolidar esta política en el último año de la administración Uribe. Se posicionará el próximo 7 de agosto, y desde ya el propio Jefe de Estado le encomendó  una importante labor: “De las tareas más importantes que le corresponden al nuevo Ministro de la Defensa, una vez asuma el doctor Gabriel Silva, es conducir la defensa judicial de las Fuerzas Armadas de Colombia, mirar cómo vamos a mejorar esta defensa judicial”.

El presidente Uribe ha manifestado en varios escenarios su preocupación por lo que él llama “falsas denuncias” en el tema de los falsos positivos. Silva Luján, sin embargo, no sólo tendrá que fortalecer la defensa de los uniformados sino que, además, tendrá que seguir capoteando las denuncias de ejecuciones extrajudiciales, un asunto que preocupa enormemente, sobre todo, a la comunidad internacional. Silva, además, deberá ser el garante, junto con el comando de las Fuerzas Militares, de que se tomen todas las medidas necesarias para prevenir este tipo de acciones.


El viceministro de Defensa, Alejandro Arbeláez, destacó de Silva Luján que “conoce como pocos el sector empresarial y el sector defensa, pues trabajó como asesor en defensa y seguridad en los años 90. Creo que es un muy buen nombramiento por parte del Gobierno. Tenemos un gerente en el Ministerio de Defensa que hará rendir aún más los escasos recursos con los que contamos”. Uribe, por su parte, afirmó que la trayectoria de este empresario es “totalmente transparente”.

Quienes conocen su trayectoria, aseveran que Silva se desenvuelve con soltura en todo lo concerniente a la comunidad internacional. Un hombre con el Estado en la cabeza. Un gerente y un diplomático. Con su designación se cerró la puerta, al menos por ahora, a la posibilidad de que los militares lideren nuevamente este Ministerio. Y a pesar de que fueron varios los nombres que se barajaron para esta cartera —como Luis Carlos Villegas, presidente de la Andi; Bernardo Moreno, secretario general de la Presidencia, y el propio comandante de las Fuerzas Militares, general Freddy Padilla—, el Gobierno, al final, optó por un as que tenía, calladamente, en la manga.

¿Gana Santos?

En el mundo político el nombramiento de Gabriel Silva como ministro de la Defensa no es ni más ni menos que el esperado guiño presidencial de Álvaro Uribe a Juan Manuel Santos. La explicación surge porque además de ser de conocimiento público la excelente relación entre Santos y Silva, dicen que fue el recomendado del saliente Ministro para ocupar su cargo y que por eso es muy diciente que Uribe acoja la sugerencia justo en momentos en que el referendo reeleccionista está agonizando.

Para el congresista Simón Gaviria, el primero que gana con el nuevo nombramiento es Santos, pero asegura que también gana el país, pues confía que Silva consiga grandes éxitos militares durante su gestión.

Es la percepción general. La senadora Piedad Zucardi cree que el nombramiento de un civil como Silva está a la altura de Juan Manuel Santos, porque su experiencia en la Federación Nacional de Cafeteros le permitió conocer el país y tener la visión de darles continuidad a los proyectos de su antecesor. Para definir a Silva el presidente Uribe dijo: “Es una persona muy inteligente con un gran conocimiento de la comunidad internacional”.