Corte tiene listo inhibitorio a favor de congresistas que votaron el referendo

El alto tribunal se apresta a resolver la investigación que adelanta contra 86 parlamentarios.

En momentos en que el referendo reeleccionista se empantana más en el Congreso, la Corte Suprema de Justicia tiene listo un proyecto de archivo de la investigación que les inició a 86 representantes a la Cámara que votaron la iniciativa popular. De acuerdo con el alto tribunal, no existen méritos ni evidencias que deriven en una investigación formal en contra de los parlamentarios.

En enero de 2009, el representante a la Cámara por el Polo Democrático Germán Navas Talero denunció a sus colegas de la Cámara ante la Corte Suprema de Justicia por el delito de prevaricato al concluir que votaron el referendo —en diciembre de 2008, en sesiones extras— de manera irregular, pues la iniciativa popular aún no había sido avalada por el Consejo Nacional Electoral (CNE) ni se tenía un veredicto final sobre las cuentas de su financiación. De hecho, aunque la CNE ya les formuló pliego de cargos a los promotores del referendo, la entidad todavía no ha tomado una decisión final sobre este polémico asunto.

Justo antes de acabarse la legislatura anterior, precisamente cuando se alistaba el escenario para que la Cámara y el Senado conciliaran el texto definitivo del referendo —último escollo de la iniciativa en el Congreso—, la noticia de la apertura de investigación preliminar a los 86 parlamentarios generó pánico en el seno del Legislativo, le puso un freno de mano a la aplanadora uribista para sacar adelante la iniciativa y obligó al Gobierno y a sus escuderos en el Parlamento a pedir el aplazamiento de la conciliación para este nuevo período de sesiones ordinarias.

El presidente del Partido de la U, Luis Carlos Restrepo, declaró ayer que veía que políticamente el referendo no era viable y que su colectividad debía resolver cuanto antes si seguía apoyando la iniciativa en el Congreso o promovía el nombre del ex ministro Juan Manuel Santos para las elecciones presidenciales de mayo de 2010. Sin embargo, con el inminente archivo de este expediente —decisión que deberá hacerse pública la próxima semana— los cálculos políticos vuelven a replantearse. No hay duda de que, con el referendo en la otra orilla y Uribe como candidato, la baraja de presidenciables se reconfigurará.

El proceso en la Corte

El pasado 15 de julio los magistrados que tienen la investigación sobre los 86 representantes llegaron a la conclusión de que no habían encontrado pruebas contundentes para procesarlos. Se planteó entonces dictar un auto inhibitorio. La decisión estaba prácticamente tomada y en los pasillos de la Corte Suprema de Justicia se consideraba como un hecho. Sin embargo, se dispuso que había que esperar a que el presidente de la corporación, magistrado Augusto Ibáñez, regresara al país para enterarlo de la decisión, proyectada por el magistrado Jorge Luis Quintero Milanés, miembro de la Sala Penal.

Ibáñez estaba en Lima (Perú) atendiendo compromisos oficiales y, efectivamente, a su regreso se reunió con sus colegas. Con lupa revisaron el proyecto de auto inhibitorio. No hubo ninguna objeción de su parte, aunque solicitó una segunda mirada para no cometer ningún tipo de imprecisión o ligereza en un asunto tan delicado. Así se hizo. Sin embargo, los magistrados Yesid Ramírez Bastidas y María del Rosario González pidieron revisar nuevamente el expediente. El Espectador conoció que los magistrados Ramírez y González solicitaron a sus colegas unos días más para analizarlo.

De cualquier manera, el asunto parece ser más de forma que de contenido, pues la decisión está tomada. “La idea es que no tengamos dudas sobre la decisión que se tome. El proyecto que existe para archivar el proceso está muy bien sustentado y recurre al argumento de que el voto es inviolable, así como la opinión de los congresistas. Pero también hay que mirar la situación de algunos representantes a la Cámara en particular”, le dijo a este diario una fuente cercana al proceso.

El Espectador logró establecer que en menos de una semana se conocerá la decisión definitiva de la Corte sobre este espinoso asunto, que ha tenido en ascuas a la Casa de Nariño, a sus escuderos en el Congreso y a los mismos partidos de la oposición, que siembran sus esperanzas en el hundimiento del referendo y, de contera, en la posibilidad de que Álvaro Uribe no pueda jugar en la próxima contienda presidencial.