La encrucijada de Abel Rodríguez

El Secretario de Educación se defiende de las acusaciones del Contralor por un desfalco de cerca de $1.300 millones producto de la compra del terreno con un avalúo falsificado.

El secretario de Educación, Abel Rodríguez, da su versión frente a la polémica que la semana pasada encendió el fallo de responsabilidad que emitió la Contraloría Distrital por el caso del lote El Mochuelo, en Ciudad Bolívar. El desfalco de cerca de $1.300 millones producto de la compra del terreno con un avalúo falsificado le complicó la vida al Secretario.

Sostiene que de acuerdo con las declaraciones dadas por el contralor distrital, Miguel Ángel Moralesrussi, no existen garantías para “evaluar el caso con el rigor jurídico debido”. Del mismo modo, se muestra complacido por un fallo del 25 de junio pasado, en el que la Procuraduría lo absolvió en segunda instancia por una licitación que la Secretaría declaró desierta y que le había ocasionado una sanción de tres meses suspendido del cargo.

¿Cómo fue adquirido el lote?

Nosotros primero ofertamos al vendedor por uno de los cuatro terrenos que componía el total del lote. El globo total había sido heredado por cuatro hermanos. Esa persona nos vendió la parte que había comprado, un terreno de cerca de 14.000 metros cuadrados. Luego la Secretaría decidió comprar el total del terreno por disposiciones técnicas de la obra que se quería realizar.

¿Los documentos para los dos trámites fueron revisados?

Claro. Lo que pasa es que el secretario no participa de ese proceso. Él tiene otras funciones. En donde se metió el avalúo falso yo no intervengo.

¿Los dos procesos se tramitaron con el mismo contratista?

Sí. El mismo vendedor del primer predio nos vende el segundo porque él adquiere el lote globo. Tengo entendido que se lo compró a los hermanos que lo habían heredado.

El Contralor dice que no puede creer que se hubiera practicado dos veces el mismo procedimiento y aun así no se percataran de la falsificación.

La Contraloría hizo la auditoría del año 2005 y no descubrió absolutamente nada y luego hizo la del año 2006 y tampoco encontró nada, luego a los funcionarios de la Contraloría también se les pasó la falsedad.

¿No le pareció sospechoso que esos lotes fueran tan caros sabiendo que estaban ubicados en Ciudad Bolívar?

Hay unos funcionarios que conocen de los precios. No hubo razón porque en Usme y en Ciudad Bolívar se compraron lotes por valores similares.


¿Quién se benefició de la falsificación?

Apenas conocimos el hecho, lo pusimos en manos de la Fiscalía. Lo que sí sabe la Secretaría es a quién le entregó el pago completo del predio.

¿Quién es esa persona?

Es un señor de nombre Germán Castañeda. Él recibió toda la plata y yo me entero por boca del Contralor de que al señor le habían robado la plata de la caja fuerte. Lo que yo me pregunto es cómo a la Contraloría viene un señor y le echa semejante cuento y no actúa.

Una forma de usted resarcirse de su responsabilidad es pagar el desfalco. ¿Usted está dispuesto a pagar ese dinero?

No. Nosotros tenemos unas pólizas de seguro que vamos a hacer efectivas.

Usted ha aducido intereses políticos en toda esta polémica de personas que quieren desacreditarlo.

Lo que digo es que se ha aprovechado una circunstancia desgraciada para afectarme. Esas son acciones que hacen los enemigos de uno.

¿Quiénes son sus enemigos?

La opinión los conoce. Entre ellos están el concejal Felipe Ríos y Wilson Duarte. Ellos me han acusado.