Narváez y Leal se entregaron a la justicia

Ex subdirector del DAS y ex subdirectora de análisis están procesados por el delito de concierto para delinquir por el lío de las ‘chuzadas’.

Con la entrega a la justicia del ex subdirector del DAS José Miguel Narváez Martínez y la ex subdirectora de análisis Martha Inés Leal Llanos se cierra, por ahora, el círculo de detenidos por el escándalo de los seguimientos y ‘chuzadas’ ilegales a políticos de oposición, periodistas, altos dignatarios de la justicia y representantes de organizaciones de Derechos Humanos. Ambos enfrentan cargos por concierto para delinquir agravado, por las actuaciones del controvertido grupo de inteligencia G-3 que desplegó toda suerte de intimidaciones y rastreos entre los años 2003 y 2009.

Narváez Martínez, de 49 años, actual asesor de la Federación de Ganaderos (Fedegán), es señalado por la Fiscalía de ser uno de los gestores del G-3 y de ser el hombre que, a la sombra, establecía los “blancos” específicos de los seguimientos del DAS, como el Colectivo de Abogados José Alvear, Redepaz, la Comisión Colombiana de Juristas, entre otros. Según Jaime Fernando Ovalle, coordinador del G-3, todas las pesquisas de este grupo ilegal eran reportadas a Narváez, quien solicitó que, por la sensibilidad de los temas tratados allí, no se debía dejar nada por escrito. Ocurrió todo lo contrario, como estableció la justicia y un sinnúmero de memorandos en los que se relacionan las burdas indagaciones del G-3, fueron documentados por la Fiscalía.

Aun así, el ex subdirector del DAS sostiene que es inocente, que asesoró a un grupo de inteligencia sobre algunas investigaciones que adelantaba contra las Farc, que todo lo que dice Ovalle es falso y “que para mí la nomenclatura del G-3 es novedosa”. No es el único chicharrón judicial de Narváez Martínez. También fue llamado a indagatoria por sus presuntos nexos con grupos de autodefensa. Ex jefes paramilitares, como Salvatore Mancuso, Jorge Iván Laverde, alias El Iguano, o Fredy Rendón Herrera, alias El Alemán, lo relacionan como ideólogo de ese grupo ilegal. 

Por su parte, en la mañana de lunes la ex subdirectora de análisis del DAS Martha Inés Leal, también salpicada en el escándalo, se puso a órdenes del CTI de la Fiscalía. El domingo en la noche, sin embargo, a través de un video publicado en Noticias Uno, manifestó ser una mujer comprometida con el DAS que siempre cumplió órdenes superiores. “Nunca pertenecí al G-3 como obra en pruebas documentales. Soy inocente”, indicó. No obstante, las pruebas documentales allegadas al expediente parecen demostrar lo contrario. Por ejemplo, aun cuando la Fiscalía la indagó por varios memorandos en los que solicitó correos electrónicos, teléfonos y direcciones de varios políticos de oposición, Leal aseguró que “nunca conocí de las actividades del G-3”.

En el memorando Nº 108821, fechado el 8 de septiembre de 2004, Leal le remitió a Ovalle información de las seccionales del DAS en Caldas y Antioquia relativa al caso “Transmilenio”, sobre representantes de algunas ONG de Derechos Humanos. Y como si fuera poco, en otro documento, rotulado como “secreto”, Leal pidió información confidencial de Carlos Lozano, Gustavo Petro, Luis Eduardo Garzón, Alfonso Gómez Méndez, Álvaro Leyva, Piedad Córdoba o Carlos Gaviria. “Dicha funcionaria –sostuvo la Fiscalía– era conocedora de las  actividades ilícitas que se gestaban  en el interior del DAS”.