Por su salud, pare oreja

El estímulo de puntos sensitivos en la oreja, con agujas, imanes o semillas, constituye un método de sanación con eficaces aplicaciones.

Está de moda la auriculoterapia de acupuntura para la pérdida de peso, pero los métodos de estimulación de los puntos energéticos en el pabellón de las orejas constituyen una ciencia de la medicina alternativa de mayores alcances. Desde hace más de 5.000 años, de China, Egipto o Grecia quedó un legado de esta placentera terapia que hoy constituye una eficaz herramienta para el diagnóstico y tratamiento de algunas enfermedades, sin  efectos distintos al alivio mismo.

Desde un simple y sutil masaje que sana y provee placer hasta la estudiada aplicación de agujas, imanes, semillas de mostaza o microesferas de acero, la auriculoterapia está ganando cada día más pacientes para la satisfactoria atención de situaciones de migraña o insomnio, o el tratamiento de episodios de angustia, depresión, dolor o estrés. Eso sin incluir sofisticados procesos de comprobado éxito en la cobertura complementaria de afecciones mayores o enfermizas adicciones.

La esencia de este conocimiento médico alternativo es el principio de que todas la partes del cuerpo tienen una correspondencia sensitiva en las orejas. Como un feto invertido, por ejemplo, los lóbulos inferiores guardan relación con la cabeza, mientras la zona lateral del pabellón auricular se sintoniza con la columna vertebral. No es una información intuitiva o al azar. La acupuntura tiene raíces milenarias y la electromagnética de los imanes un desarrollo terapéutico que con el paso de los años encuentra novedosas aplicaciones. La oreja es poderosamente sensitiva y consentirla es una opción que sólo aporta beneficios.

Lo sabe muy bien la psicóloga y acupunturista Nidia Leguizamón, dedicada de tiempo completo al estudio de técnicas alternativas de apoyo medicinal, entre ellas la auriculoterapia, no sólo para los tratamientos de adelgazamiento, que son los más recurrentes en su consultorio y el de sus colegas en otras disciplinas de la salud corporal, mental y espiritual, sino porque ya sabe que cada punto de la oreja es un libro abierto para armonizar vivencias y fortalecer potencialidades.

“Las agujas en la oreja permiten estímulos constantes que ayudan a controlar la ansiedad, a regular el apetito o a canalizar debidamente las energías universales con saludables resultados y exiguas contraindicaciones”, comenta la psicóloga Leguizamón, quien ya complementa su trabajo cotidiano con el estudio y aplicación de métodos de sanación pránica, imposición de manos a través de las técnicas del reiki y otras formas de conocimiento alternativo. “En la filosofía de recibir y distribuir, tengo claro que todo aquello que asuma lo hago para aportar a la salud de quienes buscan equilibrio y sentirse bien consigo mismos”.

Y una de esas manifestaciones es la auriculoterapia, con decenas de puntos estratégicos habilitados para el desarrollo de procedimientos naturales de sanación. En la región que conduce al conducto auditivo, en los tejidos que complementan el cartílago de la oreja y sus extensiones anatómicas, en el lóbulo inferior que guarda secretos para la psicología y la medicina. Las orejas son mucho más que el soporte de las gafas o el blindaje de las complejidades auditivas, desde hace cientos de años son captadoras de vibraciones sonoras que conservan en su delgada complejidad más de un placentero secreto que comienza a revelarse.

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