Flores a Maria

Maria Rama (1911*–†1997), a quien Günter Grass dedica Die Box (La caja de los sueños), estaba casada con Hans Rama, fotógrafo famoso en la posguerra por sus retratos de personalidades como Gottfried Benn, Maria Schell, Klaus Kinski...

Ambos, Hans y Maria, aparecen ya en Pelando la cebolla, el anterior libro de memorias de Grass, a cuya vida se hallan ligados desde el primer matrimonio del autor, quien confesó que él y su esposa opinaban que aquel amor “debía conservarse de modo perdurable en fotos en blanco y negro”.

En 1967, a la muerte de Hans, la viuda se convirtió en una especie de exploradora visual para Grass. Recorría con él y fotografiaba los escenarios de sus libros, y de esas fotos sacaba GG su inspiración, y es por ello que sus hijos consideran que Maria es la mujer más importante en la vida del padre, porque para él lo primero y principal ha sido siempre escribir esos libros.

Maria, en alemán, se escribe sin acento, y salvo los de sus hijas, es el único nombre de mujer que Grass menciona en La caja de los sueños. Sintomáticamente no cita los de las madres de sus hijos, aunque sí el mote familiar de su segunda esposa, Kamille, palabra que designa una hierba y una tisana, la manzanilla. Pero además, a Maria Rama ya le dedicó Grass en 1973 su poema Mariazuehren (traducible como ConfloresaMaría, según comienza una vieja canción mariana del mes de mayo). Un poema donde pueden encontrarse versos como estos: “Maria, saca fotos de las huellas, / los restos, las heces y mis colillas, / que desde hace días, en honor tuyo / y para dejarte mi testimonio..., del humo”, donde puede rastrearse la relación habida entre ambos y a la que sus hijos aluden varias veces en Die Box.

ConfloresaMaría, del que no sé que haya sido traducido al castellano, y bien que lo amerita, consiste en un largo poema que es al mismo tiempo de amor a Maria Rama y de veneración a la Virgen María, en la que Grass confiesa creer, aunque no crea en Dios. Pero ese largo poema no es sino uno de los elementos que integran el libro como conjunto; están también las fotos de Maria Rama, sobre todo de paisajes y motivos del bajo Elba, y los dibujos y grabados de Grass: monjas, cocineros, pescados, caracoles, pájaros, setas fálicas.

Amén de ello, Maria dizque aparece también como personaje en otro libro de Grass. Acá,

en La caja de los sueños, los hijos recuerdan el episodio de La ratesa donde el autor hace embarcar en la barcaza “La nueva Ilsebill”, por el mar Báltico, a las madres de sus hijos; pero éstos, al recordar el pasaje, hablan de que a bordo sólo iban cuatro mujeres con las que el papá había tenido o seguía manteniendo relaciones... y en La ratesa son cinco. Según la conclusión del crítico alemán Andreas Platthaus, “esa quinta no mencionada en La caja de los sueños tiene que haber sido Maria Rama, y en este error seguramente intencionado se puede ver la confesión de un amor, sea el que haya sido, que nos vuelve a Grass más simpático de lo que hubiéramos supuesto”.

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