Otra cara para Santa Marta

Esta ciudad está a 510 millas náuticas de República Dominicana, lo que le permitirá convertirse en un punto clave para que las embarcaciones que buscan protegerse de los huracanes la seleccionen como una de sus alternativas.

Santa Marta, la ciudad más antigua de Suramérica, que por muchos años ha vivido de espalda al mar, empezó a darse cuenta del gran tesoro natural que tiene en su bahía y por ello construirá la primera Marina del país.

Pese a que la capital del Magdalena es un punto estratégico dentro del corredor náutico del Caribe, sus autoridades no han explotado esta condición, como sí lo han hecho países como Costa Rica, República Dominicana y Trinidad y Tobago.

La bahía tiene una zona de aguas profundas, un clima tropical sin humedad y una fortaleza natural, la Sierra Nevada, que protege a la ciudad.

Estas condiciones fueron analizadas por un grupo de empresarios amantes de la navegación y metidos en el negocio portuario.

Ellos, que conocen de cerca la industria, luego de analizar el entorno aceptaron la invitación que les hizo el Gobierno en 2001 a través del documento Conpes 3110, mediante el cual se pretende incentivar la construcción de 10 Marinas en la Costa Atlántica, con una capacidad promedio de 150 embarcaciones. Hoy sólo Santa Marta está trabajando en ello. Tiene estructurado un proyecto urbanístico y de servicios navieros del siglo XXI, en el cual se invertirán US$9 millones.

Y fue precisamente la Sociedad Portuaria Regional de Santa Marta, en cabeza de su gerente Mauricio Suárez, la que tomó la iniciativa de construir la primera Marina y de paso abrir las puertas para la transformación de la ciudad.

Hace cinco años, cuando arrancó el proceso para construir la Marina pegada al puerto, la Sociedad Portuaria tenía el 70% de las acciones de la sociedad, pero empezó a involucrar personas y empresas para hacer más democrática la propuesta. Hoy son 78 socios, y la Sociedad Portuaria se quedó con el 18%.

Al frente del proyecto está Carlos Socarrás Zúniga, gerente de Inversiones Marinas Turísticas, compañía que tiene la tarea de hacer realidad este proyecto, que estará listo el segundo semestre del próximo año.

Socarrás explica que luego de analizar todo el corredor náutico del Caribe encontró que entre República Dominicana y Panamá no existe ningún punto de parada donde se pueda reparar un bote, aprovisionarse de gasolina, descansar o disfrutar de un buen restaurante.

Esa fue la razón para solicitar a la Dimar la concesión de la línea de playa por 20 años, con el fin de construir una Marina de última generación en la que podrán atracar 256 embarcaciones.

En el Caribe hay cerca de dos millones de embarcaciones, que entre el 1° de julio y el 30 de noviembre se movilizan por distintos lugares del mundo para protegerse de la temporada de huracanes.

Con el proyecto, Santa Marta se convierte en una de las mejores opciones del Caribe para este número de embarcaciones.

Pese a que las obras aún no han arrancado, ya está arrendado el 40% de sus posiciones, por 15 años, lo que abre la posibilidad a nuevas proyectos de Marina en este corredor náutico.

El proyecto, que requiere la instalación de 150 mil metros cúbicos de roca para encerrar la Marina, tendrá muelles flotantes, los cuales ya están siendo construidos en Canadá.


Éstos, de tres metros de ancho, permitirán la movilización de carritos de golf para el desplazamiento de los arrendatarios. Asimismo, estarán dotados de todos los servicios.

Sobre los muros de roca se instalará un parque lineal, que se convertirá en un sitio obligado para la visita de los turistas y habitantes de la ciudad, con restaurantes y almacenes.

La iniciativa fue acogida por la Universidad Sergio Arboleda, la cual abrió un espacio de formación para que los samarios se preparen y atiendan los servicios que se requerirán en la Marina de la ciudad.

Además, los turistas que llegarán en estas embarcaciones tendrán una capacidad de gasto cuatro veces más alta que el turista tradicional, ya sea nacional o extranjero.

De la mano de este proyecto, la administración municipal adelanta obras de restauración del centro histórico, donde se ubicarán restaurantes, hoteles y lugares de entretenimiento.

La Marina estará localizada al frente del Club Santa Marta y no cerca del puerto, como estaba previsto inicialmente, por considerar que la vista no era la mejor.

Mientras que Colombia contará con una Marina el próximo año, países como Estados Unidos tienen 11 desarrollos de este tipo.

En este territorio hay 17 millones de botes, que anualmente generan ingresos por  US$33 billones a la industria.

Por estas y otras razones Santa Marta se convertirá en el punto más importante para que los navegantes, que pasan hoy frente a sus costas, tengan la posibilidad de parar en la ciudad, lo que se convertirá en un generador de divisas para la región.

Y como dice una vieja canción, “Santa Marta tiene tren, pero no tiene tranvía. Si no fuera por las olas, caramba, Santa Marta moriría, ay hombe”.

Una nueva oportunidad de negocio

El gerente de la Sociedad Portuaria Regional de Santa Marta, Mauricio Suárez, uno de los promotores de la Marina de Santa Marta, considera que este tipo de iniciativas le permitirá a la ciudad convertirse en un punto obligado para el turista.

Suárez Ramírez cree que este proyecto abrirá la puerta para la renovación de la ciudad y el desarrollo de nuevas iniciativas hoteleras, inmobiliarias y comerciales.

“En otras ciudades se empieza a hablar de Marinas. Es un negocio que en Estados Unidos deja billones de dólares y aquí estamos abriendo este espacio que generará empleo  y divisas”, explicó el empresario portuario que también le apuesta al turismo.