Tiroteo en el norte de la ciudad

Pormenores de los hechos ocurridos el martes.

En la calle 161 con carrera 8ª, en la mañana del martes permaneció parqueada por varias horas una lujosa camioneta Land Rover Discovery. Dos patrulleros de la Policía Metropolitana habían advertido la presencia del vehículo en el sector y sospecharon de su opulencia contrastada con la humildad del barrio por el que transitaba. Cuando los uniformados le sugirieron una requisa a los dos hombres y a la mujer que la abordaban, los sospechosos emprendieron la huida y los agentes, la persecución.

La camioneta quedó atrapada en un callejón sin salida. Los policías se aproximaron y les pidieron a los sospechosos que se bajaran del vehículo. Luego, uno de ellos abrió fuego en contra de los uniformados, quienes respondieron inmediatamente e hirieron de muerte a uno de los perseguidos. El otro fue detenido y la mujer se escabulló corriendo en medio de la balacera.

Nadie más fue alcanzado por las balas, sólo el hombre que cayó y que posteriormente fue transportado al Hospital Simón Bolívar, donde se dictaminaría su muerte. La Fiscalía inició las pesquisas minutos después, mientras que los oficiales comenzaban con la identificación de los sujetos y sus antecedentes judiciales. Así lo explicó el coronel Diego Gallego, comandante policial de la localidad de Usaquén.

El martes, justamente, el comandante de la Policía Metropolitana, coronel César Augusto Pinzón, decía a Caracol Radio que los homicidios por encargo habían aumentado y que en lo corrido del año se han registrado 65 casos de sicariato en Bogotá. Del mismo modo, reiteró lo que había asegurado en entrevista con El Espectador respecto a que el aumento de los homicidios en la capital se debe a grupos que se disputan la ciudad para vender drogas y a la llegada de personas perseguidas por la mafia de otras ciudades.

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