El futuro de los derechos de autor en internet

Michael Caroll, experto en tecnología, defiende los nuevos medios para compartir información, libros y música.

En 2001, Lawrence Lessig, un profesor de derecho de Stanford, creó algo llamado Creative Commons, que, en pocas palabras, es una forma de entender y manejar los derechos de autor en entornos digitales. La idea surgió de los cambios que Lessig había observado en el mundo desde la introducción de internet a finales de los años 90 y cómo esta tecnología estaba modificando todos los aspectos de la vida diaria. Su afán era encontrar un modelo legal que se adaptara a los nuevos medios digitales.

Michael Caroll, uno de los miembros de la junta directiva de Creative Commons, abogado norteamericano y profesor de derecho de la American University, habló en exclusiva con El Espectador sobre el pulso entre la legislación tradicional y las nuevas tecnologías que, hoy en día, han puesto en jaque el modelo de negocios de grandes corporaciones en todo el mundo.

¿Cuál es el problema con el copyright en la actualidad?

El copyright tiene que ver con la creatividad en todas sus formas y en todos los campos. Se aplica a la ciencia, la tecnología y los trabajos culturales. Entonces, cuando se tiene una sola ley que se aplica a todas estas áreas es poco probable que sea perfecta para cada tipo de creador: una talla no les sirve a todos. La pregunta es: ¿qué haces al respecto? Es complicado para la ley decir: para software hay este paquete de derechos, para películas este otro… Hay que mirar la política detrás de la propiedad intelectual. Quienes deciden qué es lo que necesitan los autores suelen ser las industrias que invierten grandes cantidades de dinero en estos tipos de trabajos. Es su visión acerca de lo que requieren los creadores la que termina reflejada en la ley.

¿Por qué nace Creative Commons?

Lo que dice Creative Commons es: tenemos que darles a los autores que quieran un trato diferente al de la ley, una forma de conseguir ese trato sin tener que acudir a un abogado cada vez que quieran expresarse legalmente. Ahora, lo que la ley dice es: “Felicitaciones, has creado, acá tienes un gran paquete de derechos”. Para algunos creadores eso está bien. Sin embargo, otras personas quieren compartir lo que han creado y la ley especifica que el creador debe informar esto a los demás. Creative Commons es una forma de decirle a la gente que alguien quiere compartir lo que ha creado en estos términos.

¿Creative Commons es una respuesta al actual modelo de copyright?

En algunos aspectos creo que sí. Pienso que los funcionarios que influyen en estas decisiones están aprendiendo de la experiencia de Creative Commons. Les interesa saber por qué la gente se siente atraída hacia estas licencias, así como también se preguntan qué deben hacer ante esto.

Estoy esperanzado en ver que haya más limitaciones y excepciones en las leyes de copyright para así beneficiar el uso libre del material en varias áreas, sin que sea necesario el uso de una licencia para que, por ejemplo, un profesor pueda utilizar ciertos materiales en sus clases. Sin embargo, creo que las licencias de Creative Commons siempre tendrán que estar ahí, en el trasfondo, porque queremos que el creador tenga la posibilidad de escoger la fórmula con la cual comparte su trabajo. La posibilidad de elegir es el componente clave.

¿Creative Commons estimula la creatividad?

Pienso que sí. Abrir la posibilidad para que otras personas modifiquen tu material y éste pueda compartirse gratis incentiva su uso y la intención de devolver por eso algo a cambio. Es lo que vemos en muchas plataformas como Flickr, en donde alguien utiliza una foto tuya para crear otras cosas. También está el ejemplo de la cantante colombiana Silvia O. Las licencias de Creative Commons estimulan el hecho de compartir y modificar el material, y como resultado eso genera más contenido, nuevas creaciones.

¿Esta posibilidad no disminuiría drásticamente las ganancias de un creador?

Depende del modelo del creador. Por ejemplo, estamos viendo que, en el campo de los libros, regalar una copia en PDF del libro ayuda a su venta, porque la gente en realidad quiere comprar el objeto para leerlo. En este caso, la copia gratis no está compitiendo con la venta de copias. Pero en el caso de la música, si regalas un mp3 no podrás vender el mismo archivo fácilmente.

De nuevo, una talla no les sirve a todos: Creative Commons no es la respuesta para todos los artistas. Nosotros sólo queremos ofrecer una alternativa, una forma diferente de hacer dinero a través de la apertura. Es algo que vemos, por ejemplo, en la industria del software de código abierto: muchas compañías hacen dinero que se deriva del contenido abierto.

¿Es posible encontrar un modelo que resuelva las necesidades: una talla que les sirva a todos?

No. Porque lo que quiere la gente como creadores y miembros de una audiencia son cosas diferentes. No creo que esto sea posible, porque hay muchas clases de creadores y de creaciones. Tratar de que un sistema responda a las necesidades de todos es demasiada presión. Lo que debe haber es un sistema suficientemente flexible para que cada uno encuentre la combinación que lo satisfaga.

¿Cómo nació el copyright?

En el momento en que apareció la tecnología de impresión. De la necesidad de tener un gran capital para poder hacer copias, que cuestan mucho dinero, y distribuirlas a una gran audiencia que logre hacer rentable todo el proceso de manufactura. El modelo económico estándar de la copia funciona de esa forma: hacer copias, a un gran costo, y distribuir una gran cantidad de éstas para lograr una remuneración. Pero la pregunta es: en la era digital, en la que los costos de distribución y copiado son tan bajos, ¿aún necesitas concentrar tanta cantidad de dinero derivada del copyright? Creo que no.

¿Es Creative Commons una respuesta a las nuevas tecnologías?

Sí. A las nuevas tecnologías y a las oportunidades, porque el viejo modelo legal no estaba diseñado para regular todos los tipos de creatividad. Los jóvenes hacen música y la comparten, pero como no realizan copias, entonces el copyright no tiene nada que ver con ellos. Sin embargo, hoy se aplica a cada bit que pasa por la red y lo trata como una creación. El problema de ver las cosas así es cómo adaptar un modelo que está hecho para soportes físicos a nuestro tiempo. Una posible adaptación sería que el copyright deje de considerar que cada bit es una copia, por ejemplo.

¿El endurecimiento de las leyes de copyright son patadas de ahogado de este modelo?

Hay que ser cuidadosos con esto. Creative Commons no tiene una posición oficial sobre esto. Pero puedo hablar como un profesor de derecho. Creo que ese es el escenario. La idea de que puedes meter al genio de nuevo en la botella y tener tal nivel de control sobre la comunicación y el trabajo colectivo no va a durar. La tecnología le da mucho poder a una gran cantidad de usuarios y no creo que sea posible restablecer el nivel de control sobre éstos que alguna vez tuvieron los dueños del copyright. Vamos a ver emerger nuevos modelos. Cosas como que con la factura del servicio de internet accedas a algunos derechos para usos no comerciales son algunas  alternativas que emergerán en poco tiempo.

Nuevos integrantes de Creative Commons

La junta de la Fundación Wikimedia, encargada del funcionamiento de la enciclopedia en línea Wikipedia, anunció a finales de junio que utilizaría una licencia de Creative Commons como la forma principal  con la que se manejarían los contenidos de este sitio web. Wikipedia es la página en internet más visitada del mundo.

Ahora funciona con una licencia de Atribución Similar que permite modificar el contenido de la enciclopedia y compartirlo, siempre y cuando se haga utilizando la misma licencia y se le dé crédito al autor.

Asimismo, el aclamado director de cine Ridley Scott, dueño de los derechos de la película Blade Runner, ha puesto a disposición de los fanáticos, con una licencia de Creative Commons, la trama de esta cinta para que éstos reconstruyan la historia que sucedió antes de la película. Esto con el  propósito de hacer una segunda parte basándose en el relato elaborado por los aficionados.

 

últimas noticias

Una aventura 4x4 por Quindío

El dinero sí da felicidad