“Mi esencia es la actuación”

El actor Waldo Urrego dice que cada personaje que interpreta lo hace como si fuera el primero y el último de su vida.

¿Qué es hoy en día actuar para Waldo Urrego?

Es la esencia de mi vida.

¿Alguna vez se ha arrepentido de su profesión?

Jamás.

¿Con qué personaje se ha divertido?

Básicamente con todos. Ese es un secreto que tengo en mi corazón, siempre afronto cada papel como si fuera el primero y el último que voy a hacer en la vida.

¿Por qué estaba tan perdido?

A veces uno se pierde por su cuenta y a veces en este trabajo suele ocurrir que uno se pierde por cuenta de otros.

¿Cómo le fue con el homenaje que le hizo el Congreso?

Me pareció un gesto muy lindo y me divertí mucho.

¿Qué extraña de la televisión de su época?

La disciplina de entonces y el sentido del trabajo.

¿Qué era lo más característico del “Cuéllar”?

Su visión tan pobre de mundo, pero tan sincera, representaba un resultado de una sociedad malversada.

¿Cree que ese personaje le dio la fama?

No. Gracias a Dios, mucho antes de eso ya era famoso, entre comillas. Es un personaje que me dio una popularidad y una muy grata recordación.

¿Qué le parece irresistible?

Una sonrisa bondadosa, un heladito de chocolate o un  café light bien rico, porque tengo alto el azúcar.

¿Le gusta cocinar?

Sí, carnes y pastas.

¿Cuál es su gran temor?

Creo que en la medida en que uno avanza y crece en la vida, los temores dejan de ser grandes.

Su mayor defecto.

¿Hacemos la lista por orden alfabético o por orden de recuerdo?

¿Cómo ve los actores de ahora?

Hay gente de mucho talento, hay otros que no y debería haber alguien con valor suficiente para decirlo. El problema que veo es falta de disciplina y estudio.

¿Qué le gustaría aprender?

De todo, esa ha sido una constante en mi vida, he estudiado y he hecho muchas cosas. En este momento estoy empezando a tocar guitarra.

¿Cuándo se hace el loco?

A veces cuando tengo que tender la cama o lavar la loza.

Una deuda.

Te doy 10 nombres de bancos.

¿Por qué dicen que es todo un ‘repapacito’?

¡Huy!, ¿quién dijo?

¿Seis hijos son suficientes?

Si hubiera tenido más posibilidades, hubiera tenido 100. Creo que soy un papá profesional, toda la vida me gustó ser papá.

Y de los seis ¿quién tiene la vena artística?

Todos han tenido que ver más con la música. Por ejemplo, mi hija es una pianista, está preparando su primer concierto como solista.

¿Qué le falta al papá de Gabriela  para coger juicio?

¿Por qué quieren molestar al pobre si así está bien? ¿Para qué lo quieren juicioso? Él hace lo que puede con una y otra.

¿Y en su casa quién lleva las riendas?

¿Las riendas de qué? Porque cuando es el carrito del mercado me toca a mí. La relación con mi mujer y mi familia es muy armoniosa.  Pero no sé, de pronto eso que te estoy respondiendo es una manera de disimular que uno no manda en la casa.

¿Qué le gustaría volver a repetir?

Muchas cosas que fueron muy ricas.

Las tablas o la actuación.

La actuación es la misma siempre, hay unas técnicas por razón del mismo lenguaje que uno debe conocer y usar en cada situación, no es lo mismo la cámara de cine o de televisión que el escenario particularmente por el contacto directo con el público, el teatro tiene un valor extraordinario y unas exigencias que están por encima de cualquier consideración, pero los otros lenguajes son maravillosos con una cantidad de virtudes.

¿Qué tiene los personajes frívolos que no tenga los otros?

El actor que los está interpretando. Hago esos personajes porque de un tiempo para acá me los han achacado porque tengo un temperamento fuerte y porque mis rasgos físicos también los son, pero también he hecho personajes de bueno.
La frivolidad existe en las personas, si un actor tiene que interpretar a una persona absolutamente frívola puede ser un maestro de esa interpretación, pero una cosa es la frivolidad de los personajes y otra cosa es la frivolidad de la interpretación.

Usted es blanco, con acento cachaco ¿Entonces qué tiene de chocoano?

El corazón porque yo ni siquiera nací en el Chocó, estuve durante la formación de mi infancia y en la pre adolescencia allá, y las cosas más importantes de mi vida me pasaron allá, conocí la felicidad, la vida y el origen de mi amor por esta profesión.

Un amigo memorable.

Muchos amigos memorables, pero gente que llevo en mi corazón, amigos de infancia Juan de Dios Renteria en Quibdó.

¿Lo qué más le alcahuetea a sus nietos?

Desafortunadamente no he tenido la oportunidad de estar cerca a mis nietos porque unos viven en Canadá y otros en Medellín, entonces mi proximidad con ellos ha sido muy limitada y no he podido gozarlos como se debería gozar un nieto.

¿Cómo estudia cada libreto?

Estudio mucho en la casa, no solamente aprenderse la letra sino estudiar, cuando uno arma un personaje lo estudia al comienzo y lo sigue estudiando siempre.

¿Qué colecciona?

No me he dedicado nunca a recopilar cosas para guardar.

Lo más interesante de su personalidad.

La sencillez, vivo mi vida como cualquier ciudadano común y corriente, no tengo reparos con nada ni con nadie.

¿Cómo se cuida?

Hago mucho deporte, ejercicio en mi casa, tengo rutinas diarias.

¿Cómo se toma el whisky: a las rocas o puro?

Si es de los buenos, solito y si es uno baratico toca en las rocas.

¿Ha sentido la tentación de volver a fumar?

Nunca, llevo más o menos treinta años sin fumar.

¿Cómo va con su empresa?

No puedo decir que bien, tuve periodos terribles, pero hay que seguir adelante. Hacemos producción de televisión y hay proyectos en curso que están por salir.

 

últimas noticias

Juan Pablo Llano y la cultura de la forja

Pedro Mar, de Colombia para el mundo