La lírica a gran escala

Paul Potts se presenta este jueves en el Palacio de los Deportes de Bogotá.

En su rol de vendedor de celulares llegó a los oídos de cientos de compradores. Ahora, como cantante, es capaz de arribar a los corazones de millones de seres humanos. Paul Potts, con su voz y su carisma, está en Colombia para confirmar la vitalidad del canto lírico.

En el Coro Infantil de la Iglesia de Cristo su voz ya sobresalía, pero usted prefirió estudiar filosofía, cine y teología… ¿en ese entonces era consciente de su talento?

Cantar fue algo que siempre disfruté y era una especie de escape del colegio. En algún momento la idea pasó por mi cabeza, pero nunca estuve seguro de que se volvería una realidad. Recuerdo estar sentado en la iglesia y pensando ser un vicario. No veía el desarrollo profesional como cantante. Participé en algunas competencias pero no lo veía como una opción profesional. Cantar es algo que siempre he hecho por el simple placer de hacerlo.

La banda sonora de ‘E.T.’, creación de John Williams, lo acercó definitivamente a la música clásica… ¿eso es cierto?

Es cierto. Yo tenía 10 años y cuando vi la película E.T. me identifiqué con Eliot, el niño. Teníamos similitudes, pero fue la música lo que me capturó. Recuerdo ahorrando plata para comprar el disco. De ahí empecé a escuchar autores como Brahms y Tchaikovsky, fue entonces cuando empecé a escuchar música lírica y opera. Compre un  disco muy barato de José Carreras.

Sus seguidores dicen que usted canta como los ángeles… ¿cree que su voz es un don divino?

Creo que soy muy afortunado de poder hacer lo que amo. No sé si es un don divino, pero siempre me he sentido bien cantando. Es algo con lo que nací, aunque hace seis años renuncié a cantar porque tenía que trabajar. La vida me dio esa oportunidad y agradezco que al final terminé cantando otra vez.

¿Es verdad que su participación en el programa ‘Britain’s Got Talent’ fue una cuestión de azar?

Si. Tiré una moneda porque me miraba en el espejo y me daba cuenta de que yo no era lo que buscaban. Mi peso, mi manera de vestir y pensé que sería la última persona que escogerían. Tiré la moneda porque nunca he sido una persona que toma riesgos y éste era un riesgo que tenía que asumir.

¿Qué es lo que más recuerda del programa?

Recuerdo subiendo al escenario preguntándome qué estaba haciendo ahí. Al final pensaba darme esa última oportunidad. Para mí era la última vez que iba a presentarme, estaba muy tenso. Yo no disfruté ese momento.

¿Alguna vez sintió cariño por su trabajo como vendedor de celulares?

Yo amé ese trabajo y lo disfruté. No me presenté al reality para evadir nada y todavía mantengo contacto con la gente de la tienda. Además de que lo disfrutaba me servía para pagar mis cuentas. Ese trabajo me entrenó para responder preguntas rápidamente.

¿Qué le aprendió a Luciano Pavarotti?

Su amor por la música era muy marcado. Yo noté que él llegaba una hora temprano y se iba una hora más tarde. Era un gran cantante.

¿Por qué la ópera es para gustos muy exclusivos?

Muchas veces quise ir a una ópera pero no tuve el dinero para hacerlo; eso lo dice todo.

¿Cuál es la ópera que ha querido interpretar y no ha podido?

Creo que nunca interpretaría personajes de Wagner porque se necesitan voces muy fuertes y yo me doy cuenta de mis límites.

¿Cómo se sintió al publicar su primer álbum ‘One chance’?

Casi no lo creo cuando lo tuve en las manos. Lo hicimos en ocho días. Salió en Inglaterra y desapareció rapidísimo de las tiendas.

¿Y cómo ha sido la receptividad del ‘Passione’?

En casi todos los países se ha ubicado en el top 10. Todavía tengo mucho por mejorar y seguiré poniéndome grandes retos. Me encantó el trabajo de la orquesta y estoy feliz del resultado. Espero que la gente vea ese progreso.

El jueves. 7:00 p.m. Paul Potts en Bogotá. Palacio de los Deportes. Informes: 5 93 63 00 y en www.tuboleta.com

Temas relacionados

 

últimas noticias

Lorca vuelve a ser un autor contemporáneo

Surrealismo neoestalinista