Se valoriza el voto femenino

MIENTRAS EN COLOMBIA LA PREgunta obvia que le dirigen a una mujer precandidata presidencial es: ¿está el país preparado para que una mujer llegue a la Presidencia de la República?, en Brasil se perfilan tres mujeres para reemplazar a Lula.

La razón la plantea el diario español El País: se busca el electorado femenino y esto se hace con mujeres no con hombres que hablen de sus temas. Estas mujeres son, según este diario: “Dilma, del PT, la precandidata de Lula; Marina Silva, ex ministra de Medio Ambiente, quien en los próximos días abandonará el PT para ingresar al Partido Verde (PV) y Eloisa Helena, quien en 1998 fue expulsada del PT y es líder del nuevo partido PSol, a la izquierda del PT. Dilma, candidata no oficial pero que todos aseguran que será la elegida por Lula, es la actual ministra de la Casa Civil, la mujer que luchó contra la dictadura militar, durante la cual fue duramente torturada. Perteneció a un grupo guerrillero al que también participaron varios ministros del actual gobierno”.

Ella es la preferida de Lula y no la descalifica ni siquiera el hecho de tener un cáncer linfático, todo lo contrario. El Presidente del Brasil afirma que es su entereza al afrontar con valor esta enfermedad lo que la hace más valiosa y un gran ejemplo para el pueblo brasileño. Aunque sólo tiene el 20% de popularidad en las encuestas, se considera que heredará la popularidad de Lula. De las otras candidatas, Marina Silva se vislumbra como una posible sorpresa, y Eloísa Herrera ya había competido con el actual Presidente en 2006. Las tres son mujeres fuertes que se consideran con opciones reales. Interesante panorama cuando también está en la contienda un hombre de gran prestigio, el actual gobernador del estado de São Paulo, José Serra. El Partido de los Trabajadores hubiera preferido otro candidato en vez de Dilma, pero Lula asegura que es necesario capturar el voto femenino y esto sólo se logra con una mujer valiosa. Y la verdad es que todas lo son.

La primera reflexión que surge es que definitivamente las mujeres brasileñas están apostando duro a la conquista del poder y esto lo entienden tanto el Presidente como el país. Brasil tiene una interesante historia sobre el movimiento de mujeres que han participado muy activamente en la defensa de sus derechos y los de todos sus compatriotas.

La segunda reflexión es que dos de estas mujeres tuvieron que crear sus propios partidos y salieron por distintas razones del PT (Partido de los Trabajadores). Es decir, no encontraron espacios en la organización política en la que construyeron sus liderazgos. Marina, muy cercana a Lula, salió del gobierno por diferencias con el Presidente en temas ambientales y anunciará esta semana su ingreso al Partido Verde, puesto que tiene ganado. Tiene, además, un gran reconocimiento entre los ecologistas. Eloísa creó su propio partido, el Partido Socialista de la Libertad, más a la izquierda del PT y se le considera una mujer con gran liderazgo.

Qué diferencia con la situación en Colombia. Ojalá las mujeres de este país comprendan la importancia de llegar al poder, no sólo para resolver sus problemas que llevan décadas sin solución, sino para superar el déficit democrático, definido como la no representación equitativa de mujeres en el poder político. Para no hablar de los hombres colombianos que aún creen, muchos de ellos, que sólo ellos pueden manejar los inmensos problemas que tiene el país: el conflicto armado, la situación económica, la pobreza, la desigualdad, las dificultades con los vecinos, el narcotráfico, las grandes carencias sociales de muchísimos colombianos.

*Precandidata.

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