Bahías para parquear

El costo de la apertura de cada una de ellas será, en promedio, $2’500.000, de acuerdo con el número de cupos a demarcar, las condiciones de infraestructura y la señalización.

“El Distrito está en la obligación de cumplir un fallo judicial donde se determina que se deben habilitar las bahías de la capital, y lo vamos a cumplir”, afirmó Carlos José Herrera, subsecretario de Política Sectorial de la Secretaría de Movilidad, quien aseguró que las primeras serán habilitadas en la localidad de Usaquén a partir de la próxima semana.

Según Herrera, en la actualidad existen cerca de 5.000 bahías censadas por el Instituto de Desarrollo Urbano (IDU), las cuales tendrán un proceso gradual de apertura conforme con los criterios establecidos en el Código Nacional de Tránsito. “Así, las bahías que no pueden abrirse por mandato de la ley son aquellas que están ubicadas en malla vial arterial, las que están en intersecciones o cruces, aquellas que están en corredores por los cuales circula y opera transporte público, como tampoco las que están en zonas de seguridad y de protección de vías férreas, y por último, aquellas que están en lugares de influencia de los estacionamientos contratados por el IDU”, afirmó.

En cuando al cobro y tiempo de uso de estos espacios, Herrera dijo que las personas podrán comenzar a utilizarlos libremente mientras se termina de desarrollar la normatividad correspondiente a la licitación de bahías. “Paralelo a ello estaremos haciendo importantísima actividad de regulación y autorregulación de la gente, para que ésta se parquee el menor tiempo posible; queremos desarrollar una cultura ciudadana en este sentido”. El subsecretario añadió que la estructuración de cobro estará lista para finales de este año.

Por su parte, Tulio Zuluaga, presidente de la Asociación del Sector Automotor y sus Parques (Asopartes), manifestó sentirse complacido con la medida. “Estoy de acuerdo con el fallo, es más, nunca comprendí por qué se cerraron estos espacios que le sirven tanto a la ciudadanía. Nosotros no nos veremos afectados porque la gente quiera parquear en la calle, aunque creemos que el tema de la inseguridad en estos espacios es un factor a tener en cuenta”, afirmó.

El decreto de reapertura de las bahías, cerradas desde el año 2000, fue proferido hace 20 meses por el Concejo de la ciudad y ordenado el pasado 20 de junio por el Tribunal Administrativo de Cundinamarca, motivado por una acción de cumplimiento entablada por un ciudadano, en relación con la habilitación de las bahías en beneficio de las personas con movilidad reducida, que, según los estudios, ocuparían el 2% del total de cupos disponibles.