Revuelo por referendo

Candidato Germán Vargas Lleras reveló presiones a representantes de Cambio Radical para que voten afirmativamente el proyecto.

La aprobación de la conciliación del referendo reeleccionista en el Senado y su posible ratificación en la Cámara de Representantes –así algunos digan que la iniciativa todavía no puede cantar victoria– sacudió el escenario político electoral, al tiempo que, coincidencialmente, se conocieron una serie de denuncias sobre presiones y amenazas de muerte contra dirigentes políticos y altos funcionarios del Poder Judicial.

En una información divulgada por Caracol Radio se reveló de un supuesto plan criminal para atentar contra la vida del presidente y vicepresidente de la Corte Suprema de Justicia, Augusto Ibáñez  y Jaime Alberto Arrubla; el candidato presidencial de Cambio Radical Germán Vargas Lleras, el senador de ese mismo partido Rodrigo Lara y el ex comisionado de Paz Víctor G. Ricardo. Horas después el presidente de la Sala Penal de la Corte, Julio Enrique Socha, denunció que había recibido un sobre con un sufragio.

En diálogo con la emisora radial, el mismo Germán Vargas Lleras se mostró sorprendido al conocer la noticia. El martes pasado él mismo, en carta dirigida al ministro de Defensa y al director Nacional de la Policía, había solicitado protección para el senador Rodrigo Lara Restrepo, ante informaciones recibidas sobre un posible atentado.

“Yo recibí información sobre la seguridad del senador Lara, en la cual se comprometía también al presidente de la Corte Suprema de Justicia, Augusto Ibáñez. Ahora he sido informado de que más personas estarían incluidas en esos atentados, y para sorpresa mía encontré que mi nombre era mencionado. Esa información ya la tiene la Policía”, manifestó.

Vargas Lleras no se atrevió a relacionar las amenazas con el trámite del referendo reeleccionista en el Congreso, proyecto al cual se opone, pero sí denunció la existencia de presiones hacia la bancada de Cambio Radical en la Cámara para que lo voten positivamente. “Lo que vimos en diciembre pasado fue que las personas que no compartieron el referendo fueron objetos de represalias del Gobierno”, subrayó.

A su vez, el presidente de la Corte Suprema, Augusto Ibáñez, dijo que ya conocía del supuesto plan y que les había pedido mayor protección a las autoridades. Por su parte, el  magistrado Jaime Alberto Arrubla aseguró que la situación se ha vuelto preocupante porque obstaculiza el curso de la justicia y de las investigaciones que llevan a cabo en la corporación.

En el terreno de lo político, el primer efecto colateral de la aprobación del referendo reeleccionista en el Senado tiene que ver con la posibilidad de que Noemí Sanín, quien renunció a la embajada del Reino Unido para sondear una posible candidatura, se haga a un lado. Al menos eso fue lo que dijo la senadora conservadora Carlina Rodríguez, al término de una reunión de varios parlamentarios con la ex diplomática.

“Es absolutamente claro, y tal como ella lo ha dicho en todas las reuniones, acompañará al señor Presidente si él quiere una nueva reelección”, aseguró Rodríguez. Sin embargo, El Espectador pudo constatar que las declaraciones de la congresista fueron desmentidas por la misma Noemí, quien señaló que había sido malinterpretada.