"El Presidente entiende mejor por las buenas"

Juan Gabriel Uribe, director del diario conservador El Nuevo Siglo toma partido por Noemí Sanín. Critica a sus copartidarios por no “reclamar sus doctrinas”. Advierte que Andrés Felipe Arias sufre “prisa de juventud” y afirma que el trámite del referendo reeleccionista es una colección de vicios.

Para nadie es un secreto que el partido Conservador encontró en el ex liberal Álvaro Uribe al mejor exponente de sus ideas y al mayor impulsor de sus políticas. Y que Uribe, a su vez, halló entre los conservadores la colectividad que se ajusta –como hecha por sastre -  a su personalidad y creencias. No es raro, en consecuencia, que gran parte del poder Ejecutivo resida hoy en esas toldas ni es exagerado afirmar que los azules se pusieron de ruana el Congreso y se tomaron para sí una buena tajada de la rama judicial y de los organismos de control.

Los “godos”, como solían llamarlos hasta hace poco sus rivales ideológicos, no alcanzaron a imaginarse ni en sus más delirantes sueños que en pleno siglo XXI, alcanzarían la gloria con un Presidente sin vínculo formal alguno con su partido. Pero ése es el hecho. Llevan ocho años disfrutando las mieles públicas y los vehículos oficiales y con estos beneficios, la clientela que engrosa los votos en las elecciones parlamentarias y locales. No se entendía entonces por qué razón – salvo unos cuantos puristas – los bien acomodados políticos estarían interesados en impulsar una consulta interna para escoger candidato presidencial propio para el 2010, si la otra opción, la de que el jefe de Estado continúe en la Casa de Nariño otros cuatro años, está cada vez más vigente y es una carta triunfadora. Como la lógica siempre termina por imponerse, sucedió lo que tenía que suceder: no se adelantará la consulta y los precandidatos que ya estaban haciendo su campaña, quedaron en el aire pues lo cierto es que la mayoría de ellos se estaba comiendo el cuento, como se dice vulgarmente.

Solo unos pocos sabían para dónde iba el agua al molino, entre ellos, el director de El Nuevo Siglo, Juan Gabriel Uribe: el referendo por la segunda reelección estaría a punto de ser aprobado en la Cámara de Representantes, en medio de denuncias y escándalos. Es un buen momento para auscultar a quien le dio segunda vida al único diario de tradición conservadora con que cuenta la capital del país.

Cecilia Orozco Tascón.- A su juicio, la posición del partido Conservador ¿Ha sido mejor en los dos gobiernos de Uribe que la de cualquier otra colectividad porquen en el curubito del poder, tiene muchos cargos y entidades públicas a su disposición, o bien, es desastrosa por la pérdida de identidad propia y porque vive en cuerpo ajeno?

Juan Gabriel Uribe.- No creo que esté en el curubito ni que el poder se pueda medir por milimetrías burocráticas. Si se hiciera una comparación, estaría muy mal porque el poder no está  en los puestos sino en la capacidad de movilizar y llevar a cabo unas ideas. Aspectos fundamentales del gobierno Uribe son conservadores: el Plan Colombia contra el narcotráfico y el terror; Familias en Acción, el Banco de los Pobres, la inflación de un dígito etc., pero el partido no dice nada. Tiene susto de reclamar sus doctrinas. Puede estar en la coalición pero no por eso ser ajeno a su propio cuerpo. Debe aplicar su credo a diario: el orden constitucional contra la dictadura, la legalidad contra las vías de hecho, la seguridad contra la barbarie, la libertad racional contra la demagogia, la igualdad legal contra los privilegios, la justicia contra la corrupción, la defensa de la ética pública. Ese es el texto de lo que es ser conservador.

C.O.T.- Para no hablar sino del primero que menciona, y aunque no se podría decir que Colombia vive bajo dictadura, nadie negaría que el orden constitucional se altera en beneficio de la reelección presidencial. El partido Conservador, entonces, renegó de ese principio que usted trae a cuento.

J.G.U.- Siempre he dicho que no se deben cambiar las reglas de juego en la mitad de la partida. Sostuve, casi en solitario, que la figura de la reelección consecutiva se sabía como comenzaba pero no como terminaba.

C.O.T.- Si el partido no reclama las ideas es por una de dos: o le interesan más los puestos, como todo parece indicar, o le teme al Presidente ¿Con cuál de las dos versiones se queda?

J.G.U.- Con ambas.

C.O.T.- ¿Qué opina de la cancelación sorpresiva de la consulta interna del partido? ¿Dependencia de Uribe?

L.G.U.- ¿Sorpresiva? Quien pidió el aplazamiento fue Noemí Sanín hace tiempo. Y Carlos Holguín también venía advirtiendo sobre el asunto. Sanín ganó y eso fue lo que sorprendió a algunos. Unas semanas antes, uno de los precandidatos dijo públicamente desde las escalinatas de palacio que el Presidente pedía no aplazar la consulta. Nadie lo rectificó. De manera que es más bien al contrario. Pero sobre todo, nada tenía qué hacer el partido Conservador en una consulta para dirimir los pleitos internos de liberales e izquierdistas.

C.O.T.-  Perdón, el tema no son los liberales o los del Polo. Más bien se trataba de un teatro que montaron los conservadores haciéndoles creer a los precandidatos que iban a realizar consulta interna cuando sabían que no la harían.

J.G.U.- No es cierto.  El partido Conservador inauguró recientemente las consultas populares para elegir sus directivas nacionales, regionales y municipales, y recontarse era un galimatías cuando los liberales, además de escoger a su candidato presidencial, van a recurrir a la misma vía, que es donde está concentrado el verdadero interés en todos los municipios. Pero desde luego el conservatismo no le teme a ninguna votación de los liberales o de la izquierda. Ahí está la cifra para cualquier contraste: alrededor de un millón 700 mil votos en la consulta de hace unos meses y, con la entrada en pleno del conservatismo antioqueño, debe haber subido a dos millones. Son cifras puntuales sobre las cuales comparar. Lo que no se debe hacer es contarse cada semestre, mucho menos cuando el reto inmediato es tener la máxima votación en las parlamentarias de marzo.

C.O.T.- Pese a que los conservadores parecen tener claro que su jefe es Álvaro Uribe, se habla de una división en el partido entre la tendencia noemista del Senado y la tendencia ariarista de la Cámara ¿Le parece que esa fractura se ejecutará en la vida real?

J.G.U.- No se ejecutará en absoluto. Son gajes del momento. Todos y cada uno de los conservadores sabemos que la división es el suicidio, si hay vocación de poder. Cuando se ha transitado ese camino, se ha producido la hecatombe.

C.O.T.- Arias ya dijo que apoya el referendo pero en el primer momento calificó de “irregular y politiquera” la decisión del directorio conservador de suspender la consulta. ¿A Uribito le tocó “aguantar la caña” por ser escudero del Presidente?

J.G.U.- Pues lo último no lo sé. Habría que preguntarle a él. Lo que si sé es que la votación del Directorio Conservador fue a conciencia, legítima y libre de presiones exógenas. Fue una decisión política y estatuaria, todo lo contrario a la politiquería.

C.O.T.-  Con la suspensión de la consulta  ¿Noemí le ganó a Arias y así tendrá que aceptarlo él aunque sea a regañadientes o falta todavía por terminar la partida?

J.G.U.- No hay ninguna partida. Simplemente cada quien está en lo suyo y el camino queda expedito para el libre juego de las ideas, más que la discusión inane de la mecánica.


C.O.T.- La discusión no solo es mecánica en este caso. Hasta el día de hoy, Arias se le agacha al Presidente y Noemí ha dicho, aunque dando vueltas, que seguirá. Eso marca una diferencia.

J.G.U.- Sanín ha dicho públicamente que va de candidata al 2010 sin hipocresías. Ha tenido el carácter para decirlo. Y nadie hoy, ni siquiera el Presidente, tiene la bolita mágica para saber qué va a pasar al final con el referendo.

C.O.T.- Llegamos al eje del problema nacional: el referendo reeleccionista. El precandidato liberal Rafael Pardo presentó denuncia penal contra 13 representantes porque éstos integraron el grupo de conciliación del texto del referendo pero después se declararon impedidos para votar por el referendo ¿Pardo tiene razón?

J.G.U.- Es que yo no he visto un manejo más errático que el que le han dado al trámite del referendo en general. Más equívocos, imposible. Todos los días coleccionan más vicios como ése y luego echan la culpa a los demás. No sé en lo penal, pero si sé que la conciliación padece de un grave problema constitucional y reglamentario. Si no la recomponen, el referendo está más que caído por carecer de validez, al ejercer funciones legislativas unos  impedidos para hacerlo. Es decir, un acto nulo de toda nulidad. Así la Corte Constitucional tendrá que declarar la inexequibilidad. Y nadie podrá culparla de la cadena de exabruptos. 

C.O.T.- César Gaviria, Pardo Germán Vargas y otros han dicho abiertamente que no se debe hablar de referendo ni de reelección, sino de corrupción masiva y sistemática. ¿Está de acuerdo con ellos?

 J.G.U.- Estoy de acuerdo si se entiende que los casos más graves que hoy se investigan son producto de la aprobación de la reelección anterior que, como usted dice, hoy merece el repudio de quienes entonces apoyaron desprevenidamente el cambio en las reglas del juego. 

C.O.T.-  Ante las reiteradas sospechas y denuncias sobre un abuso del presupuesto nacional que se lo habría “despachado” el gobierno en prebendas para que los congresistas voten el eferendo para la nueva reelección ¿Debería suspenderse el trámite en la Cámara?

 J.G.U.- La investigación en curso se origina por la falta de un documento (la certificación de la Registraduría), y no creo que prospere. En cambio, si los representantes a la Cámara cambian su decisión de diciembre pasado y se descubre que fue por prebendas o similares, pues caen en la situación de Yidis Medina y Teodolindo Avendaño. Sería gravísimo constatar el mismo procedimiento anterior y seguiríamos en los escándalos de primera página con un desgaste insalvable para el país.

C.O.T.- ¿El referendo tiene garantizada su aprobación en la Cámara el próximo martes?

J.G.U.- La votación, puede que sí, pero no la validez. Si no subsanan el vicio de la Comisión de Conciliación, de nada sirven los votos. Eso es lo que tienen que hacer el martes. El resto es engañar a la opinión porque la Corte Constitucional no tendrá camino diferente a la inexequibilidad.

C.O.T.- ¿Cómo califica usted la actitud del presidente Uribe respecto del tema de su segunda reelección? Nunca ha aceptado que quiere reelegirse pero es claro que desea e impulsa la aprobación del referendo.

 J.G.U.- Si el Presidente dice que tiene una encrucijada en el alma es porque algo lo perturba. Si no, todo estuviera bien y tranquilo y no habría perturbaciones. Pero como así es, resulta válida la máxima de Santo Tomás: “ante la duda, abstente”.  Los que saben de política sostienen que eso es muy cándido. Yo no creo. Si el Presidente se abstiene en el 2010 y asegura el mantenimiento de sus políticas, llegará a cotas de popularidad nunca vistas. Lo que sí es ingenuo, es pensar que Uribe no es el principal actor de la política colombiana, dentro, más allá de la Presidencia o volviendo después a ella, y mantendrá vigencia para rato. La diferencia es si se trata de un proyecto personal o de uno político. Si sabe liderar y quiere darle mayor alcance a su proyecto político, comprenderá que es hora de dar un aire en lugar de meterse en un embudo innecesario. Fue lo que hizo Núñez sin abandonar las riendas y el escenario de la Regeneración. Volvió cuando quiso y fraguó un conjunto de líderes irrepetibles. Fujimori se equivocó por no entenderlo. Uribe es mucho más inteligente.

C.O.T.- Me parece que está siendo más blando que antes ¿Qué lo ha hecho moderar su posición?

J.G.U.- La certeza de que el Presidente entiende mejor por las buenas que por las malas.

C.O.T.- El éxito del presidente Uribe en el país parece inversamente proporcional a la desconfianza que despierta en el exterior ¿Está Colombia muy a la derecha cuando el continente tiende a la izquierda?

J.G.U.- Lo de fondo es que el país quedará de todas maneras gobernado del centro a la derecha y eso ya empieza a replicarse en otros países como Chile. Entre más tiendan los vecinos a la izquierda aquí habrá más cantidad de gente a la derecha. Esa política será inamovible mientras Chávez gobierne Venezuela. Nadie aguanta su intervencionismo. Y pocas veces Colombia ha sido y debe ser tan nacionalista como hoy que nos declaran una guerra comercial y se aprovechan de nuestros problemas. Chávez ha desembozado semejante zafarrancho con las bases militares colombianas para poder excusar el armamentismo que ya venía adelantado y tiene previsto para los próximos años. Si no estoy mal era Virgilio Barco el que sostenía que sólo se conseguía el respaldo del ejército venezolano dejándoles a los militares mucho espacio para los contratos. Eso es lo que está haciendo Chávez a costa de Colombia. Y quien sabe hasta dónde llegue.


C.O.T.- Cuando leo y oigo a los analistas sobre la crisis de las relaciones de Colombia con los vecinos, me da la impresión de que la emoción patriótica supera el razonamiento objetivo ¿Colombia no ha sido también agresora con los demás?

J.G.U.- Colombia pidió perdón por la incursión en la frontera ecuatoriana. No hubo ninguna agresión contra ese pueblo hermano y por el contrario, es un hecho que Correa ha venido deslindando a su gobierno de todo lo que huela a FARC. Colombia nunca ha sido agresora. Otra cosa es que Chávez sorprendentemente hubiera pedido la beligerancia internacional para las FARC de lo cual no se ha retractado. Él tiene que definir si las relaciones de Venezuela son con el Estado legítimo de Colombia o con los verdaderos agresores de los colombianos.

Noemí tiene periódico

Cecilia Orozco T.- ¿Será cierto que en la Casa de Nariño están molestos con Noemí Sanín por supuestamente aprovechar el poder durante ocho años pero después darle la espalda a la reelección del Presidente?

Juan Gabriel Uribe.- No creo. Las embajadas ni ningún otro servicio público son una condición resolutoria ni un bozal obligatorio para jubilarse de la política ni para renunciar a las aspiraciones legítimas que cada uno tenga.

C.O.T.- ¿Noemí está tan perdida como lo han dicho algunos analistas: candidata sin partidarios ni partido?

J.G.U.- Sanín lleva alrededor de veinte días en el país y el cotarro no ha dejado de moverse en torno suyo. Es un hecho político sin ser monedita de oro para todo el mundo. Varios de sus críticos están afiliados de antemano a otras aspiraciones, y al volverse ofensivos lo que hacen es mostrarse a la defensiva. Por algo será. Por encima de ello, Noemí acaba de demostrar su liderazgo dentro del conservatismo. Los conservadores saben, además, que suma simpatizantes en muchos otros sectores. De manera que no sólo tiene partido sino partidarios diseminados por todo el país. Sin reflectores por siete años, sigue siendo la líder de mayor reconocimiento en la nación.

“Mensaje complicado”

Cecilia Orozco T.- Andrés Felipe Arias arrancó campaña como la dee avanzada del Presidente pero en el camino se le despertó la ambición ¿Está de acuerdo con esta afirmación?

Juan Gabriel Uribe. - Tengo otra interpretación. Arias tiene futuro, y está bien, pero quiere acelerarlo un poco impacientemente. En eso hay que tener cuidado. Es mejor actuar sin pausa pero con tino. Por ejemplo, a Manuel Fraga en España, que era el joven más promisorio del franquismo, la prisa de juventud lo perdió y terminó enredado en una larguísima carrera política lejos del éxito que se le aseguraba en sus albores.

C.O.T.- Arias fue pillado enviando mensajes desde su celular, la noche en que se estaban discutiendo los impedimentos para votar el referendo en la Cámara, cuando le decía al Secretario General  de Presidencia, Bernardo Moreno: “me va a tocar caer a (sic) estrategias bajas por Uribe”; y cuando a la interlocutora “María Isabel”, después de que ella le hubiera preguntado: “¿(me estás)…poniendo los cachos con la mona?”, el le  respondía: “Me va a tocar. H.P. no la convence nadie!” ¿Qué opina de esas expresiones?

J.G.U.- El primer mensaje, complicado. En cuanto al segundo, no me gusta meterme en la vida privada de nadie aunque él dijo después que era mamando gallo.