A un metro de distancia

Aunque hoy lo cuestionan, en otros tiempos lo vieron como una necesidad para la ciudad.

El lunes, los tres últimos alcaldes de Bogotá, Antanas Mockus, Enrique Peñalosa y Luis Eduardo Garzón, revelaron en una charla impulsada por Caracol Radio sus impresiones acerca de la primera línea del metro, cuyo trazado fue anunciado la semana pasada. Después de sus intervenciones, si algo quedó claro fue que a los tres la idea de que Bogotá tenga un metro no los convence y no lo consideran necesario.

Peñalosa insinuó que debido a la gran inversión que demandará el metro (cerca de US$2.500 millones a su modo de ver), no será posible financiar más troncales de Transmilenio, un sistema que, asegura, es cerca de cinco veces más efectivo que el ahora propuesto. Además, sentenció que el trazado definido de la primera línea del metro tiene muy poca incidencia en los estratos bajos: 0% en el estrato 1, 6% en el 2 y 11% en el 3.

El ex alcalde Mockus considera que lo más sensato sería pensar en la construcción del metro una vez la obras de Transmilenio estén culminadas. También advirtió sobre una posible incapacidad de los recursos para llevar a buen fin el proyecto del tren de cercanías.

Garzón, por su parte, señaló que es riesgoso que todas las armas financieras del Distrito apunten hacia el mismo blanco, lo que supondría la imposibilidad de ejecutar obras de otro tipo durante los próximos 30 años.

A pesar de que ahora los tres compaginen en postulados similares, el proyecto del metro acaparó su atención durante el tiempo en que se mantuvieron al frente de Alcaldía Mayor, e incluso en sus días de campaña. En una columna de opinión del periódico El Tiempo, publicada el 19 de junio de 1995, Enrique Peñalosa titulaba ‘El metro es necesario’ y afirmaba lo siguiente: “La competitividad de Bogotá, crucial para el desarrollo económico del país, requiere un metro como parte de su sistema integral de transporte. Aunque otros sistemas como el solobús tienen un potencial formidable, no son suficientes para una ciudad con más de 6 millones de habitantes, que avanza hacia los 11 ó 12 millones”.

En el mes de mayo del mismo año, Antanas Mockus se reunía con el presidente de entonces, Ernesto Samper, para pedirle al Gobierno Nacional la financiación del 60% del Sistema Integral de Trasporte Masivo, dentro del cual estaba contemplada la primera línea del metro.

En noviembre de 2007, Luis Eduardo Garzón anunciaba que la Comisión de Presupuesto del Concejo de Bogotá analizaría la posibilidad de invertir $10.000 millones para realizar un estudio de factibilidad del metro.

Aunque hoy los tres estén unidos por un ideario político común y concuerden en que debería reevaluarse el proyecto de construir un metro en la ciudad, antaño el mismo proyecto les robaba horas de gestión. Finalmente, los ex alcaldes optaron por descartarlo, decisión que en estos tiempos le correspondería y le solicitan a Samuel Moreno.

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