Alfonso Pérez, el hombre del paro

El adversario del alcalde lo apoyó en su campaña.

Por estos días toda clase de rumores rodean la existencia de Alfonso Pérez, presidente de la Asociación de Pequeños Transportadores de la ciudad (Apetrans). Del hombre de 69 años, nacido en Sogamoso, Boyacá, que desde el lunes pasado convocó el paro que tiene semiparalizada la capital, se dice de todo. Que le está cobrando al alcalde Samuel Moreno los votos que le puso para su elección, que sirve a empresarios de buses y busetas que están a la sombra, que es un “comunista arrepentido”, son algunas de las versiones que sobre él rondan en varios pasillos.

La historia del martes contaba que una empresa de transporte público colectivo de Bogotá le había ofrecido un bus nuevo a Pérez en pago por su llamado a paro y por haberse mantenido firme ante la administración distrital. “Estamos tratando de comprobar eso. Ya tenemos indicios de cuál habría sido la empresa afiliadora. Imagínese, un bus puede llegar a costar hasta $300 millones”, le dijo a El Espectador un dirigente del transporte que no está participando en la protesta, quien prefirió que se omitiera su nombre.

Algunos conocidos de Pérez, que pertenecen al mundo del transporte, relatan que el líder de la manifestación se inició en esas lides en los años 70 como un pequeño propietario. “Venía de sectores de la izquierda, concretamente del Partido Comunista, del que salió decepcionado”, señalan.

Al parecer, no le fue muy bien siendo dueño de vehículos afiliados a empresas. “Tengo entendido que fracasó. Perdió su vehículo y estaba de capa caída hasta que entró a Apetrans”, explicó Orlando Herrán, director del Sindicato Nacional de Choferes.

Pérez, quien tiene tres hijos y reside en el barrio Molinos de la localidad Rafael Uribe Uribe, el mismo sector en el que se ubican las instalaciones de Apetrans —que según el dirigente cuenta con 14.000 afiliados, aunque otras fuentes señalan que no superan los 3.000—, llegó a esa asociación como fiscal en 1995, año en el que ésta fue fundada.

Según él, en el negocio del transporte no cuenta sino con “medio bus” —es decir, que comparte ganancias con otra persona— y no es cierto que algún empresario le hubiese ofrecido algo a cambio de convocar el paro. De hecho asegura: “No queremos nada con ningún empresario. Ellos no están por nosotros”.

Lo que sí reconoce el hombre es haber hecho campaña a favor del actual mandatario local. “Pertenecí al Polo, aunque ahora no quiero tener que ver con los políticos. Le puse muchísimos votos a Samuel y mire”.

No es la primera vez que Pérez lidera un paro en la ciudad. En 2006, el dirigente les dio a sus afiliados la orden de guardar sus vehículos por el tema del pico y placa ambiental y la “democratización” del Transmilenio. Asimismo, el año pasado Apetrans apoyó un paro camionero en abril. Ninguno, sin embargo, había tenido la magnitud del actual.

“Terco como él solo”, como lo describen varios conocidos, Alfonso Pérez —quien dice ser pensionado del Banco Popular— insiste en que se mantendrá firme pues “soy sólo un indiecito que decidió levantarse por el pan de mis hijos. Ofrezco disculpas a la ciudadanía, pero esto es por el futuro de nuestras familias”. Mientras, en la otra orilla, muchos siguen diciendo que detrás de esta protesta hay una alianza entre los pequeños propietarios y los empresarios del transporte, que se mueven en las sombras con oscuros intereses.